Contrario a lo que aseguran algunos especialistas y organizaciones, la vinculación de líneas móviles no es una medida para “vigilar” a la ciudadanía, sino para cuidarla erradicando el fenómeno que impulsa delitos como las extorsiones, acoso, amenazas y fraudes: el anonimato.
“Estas organizaciones definitivamente no tienen razón; está perfectamente normado en qué casos las autoridades pueden solicitar información a los privados y es únicamente por previa orden judicial. En ninguna parte se da una libertad a las autoridades o al Estado a acceder de manera irrestricta a las bases de datos en posesión de particulares”, sostuvo Ricardo Castañeda, director de Política Regulatoria de la CRT.
En entrevista con ConsumoTIC, el funcionario rechazó categóricamente la recomendación que organizaciones como la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) han realizado, en el sentido de no apresurarse a realizar la vinculación de las líneas.
“Yo opinaría totalmente lo contrario, yo digo que hay muchísima prisa, pero no de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, sino de toda la sociedad en su conjunto, de que podamos tener un clima de mayor seguridad en el uso de los servicios”.
De acuerdo con esta visión, el problema es que se cometen delitos a través de los teléfonos y por eso “hay mucha prisa, mucha urgencia incluso, de que como sociedad estemos más seguros; yo diría que urge mucho”, insistió.
Y es que, de acuerdo con el Gabinete de Seguridad, desde que se implementó la Estrategia Nacional contra la Extorsión en julio de 2025, se recibieron 119 mil 864 llamadas de denuncia al número 089, de las cuales 16 mil 570 fueron para reportar un número extorsivo, fenómeno que se busca erradicar, precisamente con políticas como la vinculación de líneas móviles y cuya fecha límite para realizar el proceso es el 30 de junio.
Los datos dados a conocer el pasado 8 de enero por Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana , muestran que del total de llamadas de denuncia recibidas en el 089, alrededor de 75 por ciento, es decir, 90 mil 442, se trató de extorsiones no consumidas debido a que los operadores orientaron a la ciudadanía, lo que permitió interrumpir la acción delictiva.
Además, de 12 mil 582 denuncias recibidas en dicho período, 11 por ciento estuvieron relacionadas con extorsiones consumidas, las cuales, fueron turnadas a las Fiscalías locales para su investigación.
Uno de los temas más cuestionados en torno a la vinculación de líneas es los derechos humanos y la privacidad de ciudadanía, así como como la presunción de inocencia, pues algunos especialistas sostienen que no hay salvaguardas suficientes para la realización de las investigaciones, ni avisos a los ciudadanos de que están siendo investigados por presuntos delitos.
A este respecto, Ricardo Castañeda subrayó que “no se está pensando en que haya una alerta de que alguien está siendo sujeto de una investigación por la propia naturaleza que pueden tener las investigaciones y la secrecía que se debe tener para perseguir los delitos, sobre todo los de alto impacto”.
No obstante, como hoy lo prevén las leyes, cualquier persona que pueda estar sujeta a un proceso judicial tendrá el derecho en su momento a acudir a los medios de defensa.
Y más aún, argumentó que el Artículo 25 Fracción V de la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos de Extorsión señala que “en caso de que, para la comisión del delito de extorsión se hayan empleado líneas de telefonía celular…la policía, bajo la conducción y mando del MP procurará descartar que estos hayan sido empleados sin el conocimiento o voluntad de su titular”.
Así pues, “esto protege al ciudadano que ajeno a su voluntad haya utilizado alguno de estos medios para cometer delitos”.
Es así que el funcionario de la CRT resume en dos puntos la razón por la que los ciudadanos deben realizar la correspondiente vinculación de sus líneas: “primero, porque el proceso se realiza ante el operador en quien el ciudadano confía y que es responsable de cuidar y resguardar la información; no el gobierno. Segundo, porque no es una medida para vigilar a las personas; todo lo contrario, es para cuidarlas”.
Es una herramienta para combatir con más eficiencia la extorsión y “es algo que consideramos que a la autoridad le dará mucho aumento en la eficiencia para perseguir delitos . El anonimato ha sido una gran herramienta para los criminales y esa capa de anonimato la estamos eliminando”.
C$T-GM






































