Los precios del espectro radioeléctrico en México “sí con categóricamente más altos que en el resto del mundo” y prueba de ello es que las empresas lo devuelven, las subastas quedan desiertas o sólo entra en ellas el agente económico preponderante, coincidieron los expertos de The Competitive Intelligence Unit (The CIU).
Al presentar el estudio del comportamiento del sector de las telecomunicaciones al tercer trimestre de este año titulado “Sector Telecomunicaciones de cara al futuro: transformación regulatoria y oportunidades de mercado”, los especialistas dejaron claras las razones que sustentan su afirmación.
“Ninguna regulación en el mundo es tan carente de imaginación como para ir por la fórmula de subir las tasas o precios del espectro para recaudar más; todas hacen un ejercicio de imaginación, donde mezclan coberturas, alianzas y otros factores, a diferencia de lo que ocurre en México, aseguró Ernesto Piedras, director general de The CIU.
Durante la presentación del informe en formato virtual, Gonzalo Rojón, socio director de The CIU, afirmó que la metodología empleada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) para concluir que el precio del espectro en México es 7.0 por ciento más bajo que en el resto del mundo “no está bien hecha”.
“Se tomaron valores heterogéneos con variables distintas, temporalidades que no empatan entre países y valores netos que no corresponden unos con otros y que llevan a dar ese resultado que es erróneo. De hecho. Algunas frecuencias específicas para 4G y 5G están hasta 90 por ciento más altas que en otros países”.
Más allá de la intención de ofrecer descuentos por cobertura “la base del espectro es casi 100 por ciento por arriba de otros países”. Está muy claro lo que ha ocurrido: “los operadores regresan espectro; las licitaciones se quedan desiertas porque los operadores no tienen el capital necesario para pagarlo y eso nos dice que algo está mal. Si estuviera muy bien el precio del espectro, nadie lo estaría regresando”, afirmó.
A su vez, Radamés Camargo, gerente de Análisis de The CIU presentó un comparativo de lo que ocurre en otros países respecto al precio del espectro. Por ejemplo, para 2025 Reino Unido redujo 26 por ciento los costos para las bandas de 900 y 1800 MHz, por considerar que su valor anterior limitaba la inversión; la India en su nueva licitación de 5G, redujo los derechos para incentivar a los operadores y eliminar la barrera de entrada a nuevos jugadores.
Croacia redujo los costos del espectro para la banda de 5G desde 2017 y luego los volvió a reducir en 2018, lo mismo que Nueva Zelanda e incluso Australia, donde desligaron los precios del espectro del incremento inflacionario, y lo relacionaron con la demanda de servicios, para hacerlo más realista.
Asimismo, lecciones como las de Brasil cuya estrategia ya logró que más 64 por ciento del territorio cuente con cobertura 5G, deben ser analizadas; Colombia con sus obligaciones diferenciadas y Perú con el llamado canon de cobertura, destinado a desplegar 3G y 4G, ha logrado también buenos resultados, sin elevados costos del espectro.
En ese sentido, recomendó a México actuar con una estrategia dual, tomando en cuenta que los altos costos del espectro se vienen arrastrando desde hace mucho tiempo. Se requiere, dijo, que se incentiven los despliegues de infraestructura para que haya más inversión y se cubran las necesidades recaudatorias.
“Se debe revertir el escenario, porque en el estado actual, nadie está resultando ganador. ¡Nadie! No gana el Estado por recaudación; no ganan los operadores por el alto costo del insumo y no ganan los consumidores porque de continuar alto el costo de este insumo, más temprano o más tarde, se comenzará a elevar el costo del servicio”, anticipó.
Al respecto, Ernesto Piedras recordó que cuando se empezó a hablar de espectro radioeléctrico en México el primero que tuvo acceso –entiéndase el ahora llamado Agente Económico Preponderante—lo tuvo a muy bajo costo, en tanto hace 10 años, cuando llegó el ahora segundo operador en México, tuvo que pagar “licitaciones más caras” y por eso uno tiene márgenes de ganancia muy altos y el otro los tiene muy restringidos.
A manera de ejemplo, señaló que si se quiere incentivar la economía a partir del uso de caminos de cuota, la mejor estrategia es bajar el costo de peaje, porque así se crea más flujo de vehículos y más actividad económica, en lugar de sólo incrementar el peaje, estrategia que ha demostrado no ser eficiente para aumentar las ganancias del Estado.
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