Aunque el sector de las telecomunicaciones mantiene su ritmo de crecimiento y comportamiento contracíclico, con avances en accesos a banda ancha, tanto fija como móvil, en 2025 no hubo nada extraordinario; por el contrario, con todo y el reacomodo regulatorio se puede considerar como “un año perdido”.
“Fue un año perdido en el sentido de que sabíamos que se realizaría el cambio de órgano regulatorio del Instituto Federal de Telecomunicaciones, primero por la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) además de toda una nueva reglamentación en el sector”, describió Gonzálo Rojón, Director Socio de la consultora The Competitive Intelligence Unit (CIU).
Sin embargo, luego que representantes de la industria, academia y expertos del sector manifestaron su inconformidad con la nueva ley establecida, hubo que realizar cambios mucho más profundos e incluso crear un órgano regulatorio adicional: la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT).
“La segunda mitad del año, prácticamente fue estar analizando leyes que se promulgarían, y se concretara la extinción del IFT para hacer el cambio de órgano regulador. Entonces ahí es donde digo que fue un año muerto, porque en la primera mitad del año ya no se hicieron cosas”, precisó el experto.
Con todo este debate, en el sector quedaron grandes pendientes desde 2024: revisar medidas asimétricas del Agente Económico Preponderante en Telecomunicaciones; Licitación de Espectro Radioeléctrico para 5G, “que se echó para abajo”, elemento que tiene que ver con la conectividad, porque en México la brecha digital aún es elevada, “ahí es donde se tiene que trabajar”.
Para que un mercado funcione de manera adecuada, las empresas requieren una regulación adecuada, “me parece que estuvo muy apagado, caminando de muertito, con muchísimos cambios”, lo que de alguna manera alentó la dinámica de la industria”, y para los desafíos que hay por delante en materia de 5G, la dinámica de crecimiento del sector debiera ser mucho más acelerada.
En el mercado doméstico se estima que operan 160 millones de líneas móviles, y aunque hay usuarios con dos o hasta tres dispositivos, es necesario hacer una depuración porque hay muchas “líneas guardadas en el cajón”, continúan prevaleciendo las recargas de 50 pesos, con una conectividad sumamente baja o de mala calidad, eso fue manifiesto en la pandemia cuando muchos usuarios debieron regresar a la tv o la radio por una deficiente conectividad.
Es oportuno iniciar un análisis real de ¿por qué hay personas que no tienen conectividad?, ¿por qué no hay infraestructura?, ¿si pueden pagar un dispositivo, si pueden pagar el servicio?, porque finalmente esto tiene que ver con el costo del espectro que en México sigue siendo uno de los insumos más caros y que es un tema que tampoco ha sido resuelto.
La accesibilidad de la conectividad, tiene que ver con la competencia en el sector, y con los costos de los insumos, pues atrás de la comunicación móvil hay un enorme esfuerzo de inversión en torres, antenas, fibra óptica, mantenimiento de la infraestructura, es decir una serie de elementos que terminan definiendo si un servicio puede ser asequible para el usuario.
“Algunos van a opinar que vienen por ahí algunos descuentos que han ofrecido para aquellos operadores que liciten este insumo. Pero el espectro es tan caro que no importa que le agreguen un descuento. Aún con ese descuento va a seguir siendo caro”, sostuvo el especialista.
Para la licitación de espectro que planea realizar la CRT este año, “no hay buenos augurios, porque hay operadores que han dicho que bajo esas condiciones o bajo el actual precio del espectro no piensan entrar. Entonces nos estamos atrasando tecnológicamente. Hablando 5G, otros países nos han tomado la delantera por cinco años, eso es demasiado, no veo cómo le vayan hacer”.
De hecho, expuso, “por ahí hay un operador que tiene más del 50 por ciento del mercado de accesos y casi el 70 por ciento de todos los ingresos del sector telecomunicaciones”, lo que incuba un círculo vicioso, pues claramente puede licitar y comprar espectro, pero el resto de los operadores no están en esas condiciones, “hasta lo han regresado”, y mientras no se resuelvan las condiciones de competencia y el costo del espectro, difícilmente mejorará la conectividad.
La competencia no se queda en lo doméstico, rebasa fronteras y hoy las empresas quieren mejor conectividad para comunicarse dentro y desde fuera del país, crecen las plataformas digitales; el comercio electrónico, aumenta el uso de redes sociales para hacer negocios, el entretenimiento, los videojuegos, ¿es posible sacarle provecho a todo lo que ofrece el ecosistema digital, haciendo recargas de solo 50 pesos?
En 2025 no hubo incentivos para catapultar a la industria telecom a decir “vamos a seguir haciendo cosas nuevas”. Por delante se tiene el gran desafío de incorporar la tecnología 5G como lo están haciendo en todo el mundo, pero persisten retos tan básicos como alcanzar la conectividad universal y significativa, aún más: la competencia económica real.
C$T-GM







































