El Octavo Consejo Consultivo del IFT continúa realizando su trabajo en apego al mandato constitucional que creó este grupo conformado por especialistas en diversos ámbitos de las telecomunicaciones y la radiodifusión, aunque en el escenario actual el margen de su actuación sea un tanto reducido.
En entrevista con ConsumoTIC, Luis Miguel Martínez, integrante de esta instancia honorífica, dijo que el consejo seguirá operando “en términos de lo que tenemos en la agenda sobre el (artículo) segundo, sexto y séptimo constitucional; es lo único que nos queda (pero) de ahí a que el Pleno le quiera hacer caso, es otra cosa y de ahí a que el pleno tenga los recursos, es más complicado”.
El también académico de la Universidad Iberoamericana, reconoció que “es muy poco” el margen de trabajo del Consejo ante la situación actual donde el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) prácticamente está acabado y no tiene mayor actividad. De hecho, “el Pleno tiene la facultad de preguntarnos lo que quiera, hacernos consultas y la verdad tampoco la utilizan ni la han utilizado desde hace mucho”.
En la próxima sesión del Consejo, programada para el 28 de enero –y cuya agenda aún no se puede consultar en el micrositio del Consejo en la página del IFT—se verá qué temas se pueden tratar, aunque reconoció que es escaso el margen de acción para este grupo especializado, pues la realidad es que “el IFT está muerto”.
A diferencia de los primeros tres consejos consultivos, donde había muchos retos porque se estaba desarrollando la legislación secundaria y existía una gran cantidad de lineamientos por crear y donde se presentaron “verdaderas tesis sobre muchos temas”, hoy “el futuro de las telecomunicaciones es totalmente incierto” y depende del nuevo marco legal que se cree para el efecto.
Por el contrario, parece que “vamos a regresar a una regulación en la cual el Estado regula en función de sus intereses” y donde hay discrecionalidad, problemas de dobles ventanillas -“en este caso estamos hablando de triple ventanilla”-, donde la industria y los concesionados no participan en el proceso.
Con todo, aseguró que los miembros del Consejo en particular y todos quienes han estudiado por muchos años el tema de las telecomunicaciones en general, “como ciudadanos, nos sentimos con esa obligación de decirle a cualquiera cómo mejorar, (aunque) yo sinceramente creo que no nos van a preguntar, pero si nos preguntaran evidentemente la opinión está ahí”.
Luis Miguel Martínez anticipó que el panorama de incertidumbre que se observa en el sector de telecomunicaciones “se va a poner peor”, conforme se acerque octubre, mes en el cual el todavía comisionado presidente del IFT Javier Juárez Mojica, concluye su periodo y deja de ser miembro del Pleno, porque para ese momento, sólo quedarán tres comisionados que, por ley, no pueden tomar decisiones.
Es así que se vislumbra un panorama “totalmente incierto” y con un claro retroceso, donde “el tipo de regulación que estarían adoptando sería de primera generación y donde básicamente el Estado lo decide todo y lo más triste del caso es que México ya había llegado a un estado de regulación que la UIT denominaba de quinta generación”,
Respecto a la actividad legislativa para crear las leyes secundarias pendientes, reconoció que no sabría dónde hacer una recomendación que fuera útil y se pudiera aprovechar en favor del sector que, además, enfrenta dificultades prácticas.
Por ejemplo, el tema del despliegue de 5G, donde no se debió cancelar la licitación como solicitó la recién creada Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), porque se trata de un proceso muy largo y con ello se registrará un retraso de al menos dos años y donde la recomendación es clara: “metanle velocidad”, más allá del esquema que se elija; o en el caso del Programa de Cobertura Universal, lo importante es no cancelar la ENDUTIH y en términos de la calidad del servicio, “lean la recomendación que hicimos”.
Por otra parte, recordó que con la desaparición del IFT y la falta de legislación secundaria, habrá lentitud en los procesos, pues no existe en las nuevas dependencias la experiencia que sí hay en el Instituto para llevar adelante los casos y regulación de temas tan complejos y especializados como la radiodifusión.
En este campo, recordó por ejemplo que en su discurso de toma de protesta como presidente de Estados Unidos, Donald Trump declaró la frontera Sur de su país (Norte del nuestro), como zona de emergencia, donde podría aplicase “la ley del más fuerte”, pues nadie puede atestiguar que suceden invasiones de frecuencias o violación a los tratados internacionales, como se podría argumentar y nadie va a tener la experiencia suficiente para hacerlo.
Además, en la frontera está el tema de la retransmisión de frecuencias en FM y el aumento de potencia de los llamados booster del lado de Estados Unidos y el bloqueo de señales de telecomunicaciones.
“Ahora con el pretexto de que es una zona de emergencia, van a decir: ´necesitamos el espectro libre y bloquea todo lo que no venga de Estados Unidos´, lo cual sería un problema para México, en un contexto donde también en ese país hay incertidumbre” por los recientes cambios en la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC por sus siglas en inglés).
C$T-GM






































