La competencia económica en México enfrentará este año uno de sus más grandes desafíos, no sólo por las revisiones pendientes en materia de telecomunicaciones y radiodifusión, sino también por la reconfiguración que está observando el entretenimiento digital, temas en los cuales los integrantes de la nueva Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) deberán mostrar si cuentan con el expertis necesario para evitar la formación de nuevos monopolios.
“Se tuvo un escenario de transición muy complejo (en 2025), con muchas implicaciones regulatorias hacia el futuro porque ahora el análisis y regulación de la competencia económica del sector telecom, responsabilidad del IFT en el pasado, ahora está en manos de la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA)”, precisó Radamés Camargo, Gerente de Análisis en The Competitive Intelligence Unit (CIU).
La CNA ahora deberá revisar todos los temas de competencia de todos los sectores productivos del país, entre ellos el de las telecomunicaciones y la radiodifusión que por sí solos merecen atención especial. Se espera que los integrantes de la comisión “no estén ahogados con miles de casos que no conocían”, y que los profesionales de esta instancia puedan superar las tareas pendientes en áreas donde, por ahora se desconoce si cuentan con la especialización que tenía el anterior regulador.
Hay revisiones pendientes en preponderancia, “claro si es que pretenden todavía mantener esta figura plasmada en ley, pero se desconoce si mantendrán la aplicación de la regulación asimétrica impuesta por el IFT, o si la CNA recurrirá a otros mecanismos regulatorios que lleven al mercado de la telefonía móvil y de la radiodifusión a un escenario más equilibrado.
En opinión del experto, este año será momento para que al igual que se hace en materia de competencia desde décadas atrás en otros sectores, se empiece a aplicar en el mercado de los contenidos audiovisuales, del entretenimiento digital, donde se está generando una reconfiguración con fuertes implicaciones no sólo para el consumidor y las audiencias sino para diversos eslabones de esta cadena productiva.
La potencial fusión de Netflix con Warner, en la cual también hay una puja por parte de Paramount para quedarse con este estudio tan relevante, además del reciente anuncio relacionado con que los premios “Óscar” se van a YouTube, dejan ver que definitivamente el mercado del streaming, gratuito o por suscripción, será la forma idónea para dar a conocer contenidos audiovisuales en los siguientes años.
Al igual que los órganos reguladores de todo el mundo, los de México, deberán ser muy cuidadosos, para evitar que se incube un monopolio, porque por la estructura de costos, por los requerimientos de inversión que enfrentan estos jugadores “que tienden a consolidarse, también tenderían a consolidar un monopolio en el mercado del entretenimiento”.
“Exigirá un análisis riguroso de cuáles serían las implicaciones que tendría una fusión de Warner con Netflix, pero también con Paramount en toda la cadena del entretenimiento, no es algo sencillo de entender, pues para que esta forma de entretenimiento nos llegue, se requieren de muchos eslabones que podrían verse afectados, por ello es necesario realizar un análisis muy delicado, muy fino, incluso en términos de precios, de acceso a contenidos”, detalló Radamés Camargo.
La eventual fusión tiene diversas implicaciones, no solo es el tema del streaming, sino también la exhibición y distribución de contenidos en cines, acceso para las audiencias, así como de precio pues hay que recordar que Netflix ya impuso dos incrementos en un solo año, además que eventualmente abarcaría otro segmento relevante como los videojuegos donde Warner tiene una división. Son muchos los eslabones, incluso temas de sindicatos y trabajadores.
Netflix está incursionando en la industria de los videojuegos, no sólo tratando de adquirir una nueva empresa de entretenimiento, sino también de ganar la licencia de un nuevo juego a desarrollar para los torneos de la FIFA un jugador que históricamente ha desarrollado contenidos para el segmento de los eSports, y que ahora con la adquisición de un jugador relevante también tendría presencia para desarrollar juegos de un deporte mundialmente famoso y popular, el futbol.
Esto resulta oportuno con la coyuntura que vivirá este 2026 México, un país que será una de las tres sedes del Mundial de Futbol, cuando los fanáticos no sólo nacionales, sino del mercado global voltearán a ver la oferta que seguramente haga Netflix que acaba de pactar con la FIFA, pues ahí se verá cuántas audiencias más capta de las que ya tiene como plataforma de streaming.
Se vive un momento bastante importante en la historia de la nueva reconfiguración de los medios, porque al ser ahora tecnológicos, “quieren tenerlo todo, y eventualmente lo van a tener todo, de ahí la importancia de saber quién tendrá las facultades para quitarles poder en algún momento, restarles poder, ahí va a estar la complicación y el desafío para las autoridades de competencia de países, donde el entretenimiento digital, ya tiene una penetración muy importante”.
C$T-EVP







































