Un microsatélite de 25 kilos, del tamaño de un equipaje de mano que se puede subir al avión, dotado con una cámara con resolución nunca antes vista y una vida útil de tres años, pasará una vez cada 90 minutos a 500 kilómetros de la superficie terrestre para recolectar datos de la alcaldía Álvaro Obregón, en la Ciudad de México.
El aparato llamado MXÁO-1, financiado con inversión totalmente privada y cuya gobernanza estará a cargo de la alcaldía, servirá, en principio, para monitorear el medio ambiente, anticipar eventos climáticos catastróficos, medir movilidad urbana, infraestructura y regular el crecimiento urbano, aunque “se le pueden dar muchos otros usos”.
Así lo señaló Enrique Pacheco, jefe del Proyecto, quien en entrevista con ConsumoTIC anticipó que todos los datos que se recolecten serán totalmente abiertos y estarán disponibles para cualquiera que desee utilizar esa información, aunque habrá un protocolo para que los interesados muestren los resultados de sus investigaciones.
El aparato forma parte de un grupo de 60 satélites de 16 países que serán lanzados desde California, Estados Unidos, en un cohete de la empresa Space X, como parte del programa de “democratización del espacio”, donde un solo cohete lleva muchos aparatos al mismo tiempo, para disminuir costos.
Explicó que el aparato, diseñado por una empresa coreana, ocupará una órbita baja, entre los 500 y los 550 kilómetros por arriba de la superficie de la Tierra, que cubrirá un circuito que pasará por los polos cada 90 minutos, sincronizado con la luz del sol, para que todos las fotos y datos que tome se recolecten siempre a la misma hora y resulten comparables.
Es un microsatélite, con medidas de 20, por 20 por 30 centímetros, “como una maleta de viaje que uno puede llevar en la cabina del avión”, dotado con una cámara de altísima resolución.
“Nunca un satélite de estas dimensiones llevó consigo una cámara tan sofisticada; lo más que se había lanzado antes, era una cámara que tenía una resolución de 30 metros y hoy estamos alcanzando 1.5 metros por pixel”.
De esta forma, se podrá armar una base de datos muy detallada, que servirá para todo tipo de investigaciones en principio de las 25 universidades ubicadas en la demarcación que forman parte del Cluster Universitario que estará haciendo investigación con estos datos, aunque Enrique Pacheco aclaró que la información estará abierta a cualquier usuario.
“El alcalde de Álvaro Obregón, Javier López Casarín, ha sido muy enfático en decir esto es abierto, para ayudar a todo aquel que esté interesado en usar la información para aplicarla en las mismas problemáticas o incluso en problemáticas nuevas, en donde también las aplicaciones y datos que se generen puedan ser de utilidad”.
Se trata de volver más democrático el acceso a los datos generados por un satélite de observación de la Tierra y si bien los datos están abiertos a toda aquella persona que desee usarlos, “tenemos un protocolo para el acceso y registro de las investigaciones, porque será muy interesante cuantifica el impacto de las imágenes y nos dará información de qué más necesitamos. Desde la parte técnica, me interesa saber qué más necesitan los usuarios y los científicos”.
La información estará ligada al Centro de Monitoreo y Análisis que tendrá su sede en la zona de Santa Fe, donde habrá personal constantemente sistematizando y analizando la información y las imágenes que se vayan generando y cuya base de datos podría ya tener una cierta relevancia estadística más o menos a partir del mes de enero del próximo año.
Si bien el satélite está diseñado para proveer información a nivel de la alcaldía, en su órbita normal, el aparato pasará a diario por varios estados de la República y por países de Centro y Sudamérica a los que probablemente les interese contratar sus servicios, cosa que no se descarta en el corto o mediano plazo.
Además, el hecho de que estará disponible para los jóvenes e investigadores del Cluster Universitario, hace suponer que ellos encontrarán usos novedosos para la información que hasta ahora no se habían pensado.
“Lo he visto antes en mi carrera profesional: es frecuente llegas con prejuicios tecnológicos que impiden ver la solución innovadora, pero los jóvenes llegan y presentan soluciones que no habías considerado”.
C$T-GM





































