El “mercado gris”, que incorpora dispositivos móviles originales importados, pero sin la homologación, disposiciones técnicas y de seguridad correspondientes, es creciente en México y representa serios riesgos para los consumidores, además de generar daños a las empresas en términos de ingresos y reputación de marca.
De acuerdo con el “Diagnóstico empresarial: Piratería en México”, elaborado por la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham), la industria de telefonía y dispositivos móviles enfrenta un importante desafío en el incremento de este fenómeno, por lo que es fundamental que las personas conozcan los riesgos detrás de precios aparentemente atractivos.
“La creciente demanda de conectividad y dispositivos de acceso a internet amplifica riesgos tales como: equipos no homologados pueden fallar en redes nacionales, tener software incompatible o no contar con protocolos de seguridad digital actualizados”.
Entre las principales afectaciones para el consumidor del uso de dispositivos móviles no homologados destacan fallas funcionales, ausencia de garantía, riesgos eléctricos y exposición a vulnerabilidades de ciberseguridad.
Pero si los dispositivos móviles son originales ¿por qué fallan?
La razón es muy simple, se trata de teléfonos que no fueron diseñados para operar en las redes y frecuencias mexicanas por lo que es común que un usuario experimente comunicaciones intermitentes, mala señal o conectividad lenta; pero además, al carecer de garantía de los fabricantes ponen en riesgo la ciberseguridad.
Para las empresas, destaca el estudio presentado el pasado 1 de diciembre con la participación de representantes del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), la Secretaría de Economía, y expertos de la industria, el “mercado gris” erosiona ingresos y afecta la reputación cuando un dispositivo no certificado no opera adecuadamente; adicionalmente, distorsiona la competencia.
Es por ello, que el documento destaca la la importancia de que la industria móvil, en coordinación con las autoridades, realicen campañas que informen al consumidor sobre los riesgos detrás de precios aparentemente atractivos por adquirir teléfonos no homologados.
Además, es fundamental que para evitar que los dispositivos móviles no homologados ingresen al mercado mexicano, la autoridad aduanera y de comercio exterior exijan certificados de homologación al momento del ingreso al país.
“Para evitar la entrada de teléfonos celulares no homologados es indispensable exigir el certificado de homologación, conforme a la NOM-221/2-SCFI-2018, al momento de que los teléfonos entren al país. Para ello, se debe incluir éste requisito en el Anexo 2.4.1 de las Reglas y Criterios de Comercio Exterior”, expuso Gabriel Székely, director de la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (ANATEL).
La séptima edición del “Diagnóstico empresarial: Piratería en México” muestra que el principal atractivo de los productos piratas sigue siendo el precio: la mayoría de las empresas entrevistadas reporta que los productos falsificados pueden ser hasta 50 por ciento más baratos que los originales, y en algunos casos la diferencia llega a ser aún mayor.
“Este diferencial ha cambiado en los últimos años, principalmente porque el precio de los originales ha aumentado o el de los piratas ha disminuido, lo que influye directamente en la decisión de compra y en la persistencia del fenómeno en el mercado mexicano”, señala el documento.
El estudio evidencia la piratería en México opera como un fenómeno sistémico, sostenido por una alta tolerancia social, fuertes incentivos económicos y una estructura institucional que, aunque robusta en el papel, resulta lenta y fragmentada en la práctica, dando como resultado un mercado ilegal dinámico que supera en velocidad de adaptación a la capacidad de reacción del Estado y del sector privado.
“Tras siete ediciones, nuestro estudio es un referente para delimitar los alcances y percepciones de este delito. El estudio encontró que 8 de cada 10 ciudadanos consumen piratería, este fenómeno nos perjudica a absolutamente todos”, sostuvo Carlos García, presidente de la AmCham.
Entre los diversos productos falsificados que se han detectado en el mercado, 9.0 por ciento son de impresión y escáneres, y 6.0 por ciento smartphones de diversas marcas, pero también se observan productos adulterados, principalmente de la industria farmacéutica, que representan serios riesgos a la salud.
Desde las empresas, 68 por ciento ha detectado piratería en al menos dos categorías que comercializan y hasta 9.0 por ciento lo ha observado en todas las categorías y aún así hasta 26 por ciento de las firmas que detectan estas prácticas, simplemente no las denuncian.
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