Con experiencias documentadas de licitaciones de espectro exitosas en países latinoamericanos como Brasil, Colombia y Chile, México está obligado a diseñar un proceso que reactive la economía nacional y habilite un ecosistema digital vibrante, consciente de que “ya no hay segundas oportunidades”.
“Tiene que ser superior a 3G y 4G. Tenemos las mejores experiencias ya documentadas en América Latina. La más exitosa, sin duda alguna, es la de Brasil. La más exitosa en cuanto a precios de espectro es la de Colombia. Y la más exitosa en términos de una visión de futuro y de largo plazo es la de Chile. Entonces, creo que no podríamos salirnos de ese estándar. No puede haber errores”, dijo Jorge Fernando Negrete, presidente de Grupo DPL.
Desde la perspectiva del especialista, una licitación como la que realizará este año la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), no es importante por la conectividad en sí misma, sino porque al buscar colocar espectro radioeléctrico óptimo para 5G en el mercado, México estaría entrando al mundo de la transformación digital en su máxima expresión.
“De hecho, esperaría que fuera una licitación stand alone. No como la tenemos hoy en día, es decir, no es 5G puro. Brasil tiene una licitación 5G pura que lo ha llevado ya en este instante a que tenga los anchos de banda más rápidos del planeta móvil, y eso lo logró solamente en cuatro años. ¿Esto qué quiere decir? Una licitación 5G automáticamente impacta en inversiones en data centers y en todo el ecosistema digital”.
Esta semana, la CRT presentará el Plan de Licitaciones de Espectro Radioeléctrico 2026, así como el calendario de mesas de trabajo en materia de conectividad para usos industriales, cobertura vía microondas y servicios 5G.
De acuerdo con información de la autoridad reguladora, el objetivo es impulsar la colaboración estratégica con empresas interesadas en promover el uso del espectro en el sector privado, facilitar la conectividad industrial, encontrar nuevos esquemas de cobertura vía microondas e incentivar el desarrollo de 5G.
La licitación 5G es una herramienta para generar un estímulo profundo y visceral, a todo el ecosistema digital, pues tal como lo dijo hace poco el ministro de Ciberespacio en Shangai, para 5G no se necesita 10 veces más fibra óptica y radiobases, sino 100 veces más.
“Dijo que para liberar la inteligencia artificial y la transformación digital que China necesita, se necesitan 100 veces más radiobases y 100 veces más fibra óptica, pero también 100 veces más datacenters de los que hoy tiene. Entonces, este es el alcance que tiene que realizar una licitación 5G”.
Es por ello que cualquier gobierno debe entender que la generación de estímulos para acelerar el tráfico de datos y una transformación digital profunda, masiva e inmediata que toque todas las cadenas productivas, verticales, de salud, educación, energía, puertos, parques industriales, etcétera, debe ser la verdadera motivación de una licitación de espectro.
“Estamos muy felices ahorita con los datacenters de Querétaro. ¡No! Necesitamos mucho más. No 10 veces más, cuando menos, 100 veces más, es decir al estilo chino. La realidad es que esta licitación tiene que verse como un impulso a la economía. No se debe de ver como una colocación de espectro, sino como un estímulo integral a la economía digital y a la economía de nuestro país”.
El escenario para México es complejo, pues aunque el interés de los operadores de telecomunicaciones es obvio, el precio del espectro es una limitante insalvable, con todo y el mecanismo de descuentos que la CRT aplicará.
“Ciertamente es la primera vez en nuestro país que viene la idea institucional de que el espectro en áreas rurales baje hasta el 50 por ciento, pero tiene que ser así en todos lados. Si se baja 50 por ciento en áreas rurales, nadie va a invertir porque no es costeable”.
Jorge Fernando Negrete refirió que en Brasil también se estimuló el interés del mercado en la licitación de espectro 5G, bajando los precios 80 por ciento, sin importar las zonas. Además, en ese país, se establecieron obligaciones de cobertura a 60 mil kilómetros de carreteras, y en un lapso de tres años tenían que tener conectadas a todas las alcaldías.
Pero hay otros ejemplos en materia de descuentos: Colombia, que bajó parejo 90 por ciento los precios del espectro parejo, y Chile, que tiene 14 años con los precios del espectro más bajo en América Latina.
“Creo que la licitación de México tendría que ser muy superior a la brasileña, muy superior a la colombiana, muy superior a la chilena. No hay forma de que sea diferente. No puede haber error”.
C$T-GM






































