El anteproyecto del IFT que contempla la incorporación de la tecnología de Localización Móvil Avanzada (AML), como parte de las mejoras en la geolocalización de llamadas de emergencia al número 911, requiere de un cronograma claro que incluya fases de pruebas, ajustes y despliegue completo, dando a los operadores un tiempo razonable para cumplir con las nuevas obligaciones.
“La implementación de AML requiere una actualización significativa en las plataformas de geolocalización de los operadores de telecomunicaciones. Sin embargo, el anteproyecto no establece un cronograma claro para la adopción de esta tecnología, lo que podría generar incertidumbre entre los operadores y problemas en la planificación de las adecuaciones necesarias”, subrayó la Asiet.
En el contexto de la consulta pública del anteproyecto del acuerdo por el que se modifican los Lineamientos de Colaboración en Materia de Seguridad y Justicia, la asociación sostuvo que es crucial que la implementación de AML se realice de manera paulatina, con un cronograma bien definido que permita a los operadores adaptar sus plataformas de manera escalonada.
“El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) debería considerar la creación de un plan de implementación que incluya fases de pruebas, ajustes y despliegue completo, dando a los operadores un tiempo razonable para cumplir con estas nuevas obligaciones”.
Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria Electrónica, de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti), señala que para que la funcionalidad AML opere de manera correcta, es indispensable que los equipos terminales soporten y tengan disponible y habilitada esta funcionalidad, ya sea que venga activada de fábrica o a través de una actualización de software.
De tal forma que, si el equipo móvil es compatible con la funcionalidad, no exista restricción para su funcionamiento; lo anterior, depende de los fabricantes y no de los concesionarios móviles, ya que cada fabricante cuenta con una solución propia y un proceso de implementación distinto.
Por ello, la Canieti solicitó al IFT que modifique la normatividad técnica aplicable para asegurar que los equipos terminales puedan soportar la tecnología en cuestión y se garantice su funcionamiento en la red. Asimismo, que considere la variedad de marcas y modelos de dispositivos existentes en el mercado, y que no necesariamente pudieran ser compatibles con AML.
El organismo camaral destacó la importancia de que el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública sea la entidad encargada de coordinar con el resto de los agentes involucrados en la entrega de la geolocalización, la planeación y ejecución de la implementación de la solución técnica.
También deberá identificar la compatibilidad y viabilidad para aprovechar la infraestructura existente y los mecanismos actuales para la implementación de AML en los 192 centros de atención a llamadas de emergencia que existen en el país; y de ser el caso, que se realicen las inversiones necesarias y actualicen los sistemas de información para la correcta operación de la solución.
Así, la Canieti solicitó la inclusión de un artículo transitorio para la creación de un grupo de trabajo entre las autoridades del gobierno federal (Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, IFT, SEDENA), gobiernos locales (centros de atención de llamadas de emergencia), fabricantes, empresas de tecnología que proveen plataformas de respuesta de emergencia y operadores de servicios de telecomunicaciones.
Ello, con el fin de que en un tiempo razonable se alcancen los acuerdos necesarios sobre la solución tecnológica a implementar, los parámetros técnicos necesarios, así como los tiempos para su adopción y operación en las redes de telecomunicaciones.
“En ese sentido, se sugiere al Instituto adoptar plazos, mecanismos y procesos similares a los establecidos para la implementación del CBS para alertas tempranas”.
En la misma consulta pública, Telcel coincidió al señalar que es necesaria la definición de una metodología que permita a los operadores móviles y agentes involucrados conocer claramente cuáles serán, entre otros, los tiempos y fases para la implementación y pruebas, las condiciones de operación mínimas necesarias; las fases de ajuste, los parámetros mínimos necesarios; porcentaje de confiabilidad, así como la fecha de lanzamiento definitivo a nivel nacional.
Es necesario, dijo, que el IFT considere que la adopción de esta tecnología requerirá de la participación conjunta de los operadores de servicios de telecomunicaciones y los Centros de Atención de Llamadas de Emergencia, y será indispensable actualizar y sincronizar las plataformas y sistemas informáticos de todos los involucrados, con la finalidad de asegurar una efectiva comunicación entre éstos de forma permanente.
Este hecho, por sí mismo, requiere también de la participación de los proveedores de equipos móviles, así como de sus desarrolladores, para asegurar la debida habilitación en los dispositivos de la tecnología AML, por lo que deben considerarse tiempos superiores a los indicados en el Anteproyecto.
Además de las inversiones que demandará la implementación de esta tecnología para todas las partes involucradas, mismas que no solo deben considerar la adquisición de nuevas tecnologías, sino también la capacitación al personal encargado de instalar, operar y optimizar la operación al interior de cada una de éstas.
Telcel subrayó que dado que existen actualmente proveedores de servicios (no operadores de telecomunicaciones) que operan utilizando la tecnología AML, se sugiere convocar a sesiones de trabajo del grupo correspondiente a la marcación corta 911, a efecto de determinar cuál será el proveedor que administre este servicio y provea las mejores condiciones técnicas posibles.
En dichas sesiones, añadió, deberán estar presentes las dependencias que administren los Centros de Atención de Llamadas de Emergencia a nivel nacional, así como el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Localización Móvil Avanzada, una poderosa tecnología.
En el documento puesto a consulta, el órgano regulador explica que AML es una tecnología de transporte, a través de la cual se envían los datos de ubicación generados desde el sistema operativo del dispositivo móvil, eliminando de esta manera, la dependencia con la infraestructura de la red de acceso.
En ese sentido, dado que AML es una solución que funciona a partir del dispositivo móvil, no depende del usuario final más allá de establecer la llamada, y tampoco depende de una aplicación que no todos los ciudadanos descargarían, logrando reducir el tiempo necesario para ubicar con exactitud la dirección o punto donde se requiere la atención.
“AML ha demostrado ser 4 mil veces más eficiente con respecto a los métodos de geolocalización utilizados previamente”, detalla el Análisis de Impacto Regulatorio del anteproyecto del Acuerdo por el que se modifican los lineamientos de colaboración en materia de seguridad y justicia.
En países europeos donde ya opera AML, se han reportado precisiones en la geolocalización con diferencias de 50 metros o menos para la mayoría de las llamadas, en un 85 por ciento de las ubicaciones obtenidas.
“Esto representa una mejora considerable con respecto a la información obtenida a través de la ubicación de la radiobase más cercana, que en algunos casos puede tratarse de un radio útil de varias decenas de kilómetros”, destaca el IFT.
C$T-GM






































