En una clara emancipación de las redes de cable de cobre, el servicio de voz “está más vivo que nunca” en un ecosistema multiplataforma y ubicuo en el que la identidad digital sustituye al número telefónico tradicional, sostiene Fernando Esquivel, analista de la consultora The CIU.
“Tras alcanzar un récord histórico de 323 mil 870 millones de minutos móviles en 2022, el mercado ha comenzado a registrar una tendencia de estabilización con una ligera contracción, situándose en un estimado de 288 mil 500 millones al cierre de 2025”, detalló el especialista en el documento “Tráfico de Llamadas: De la Línea Fija a la Voz Digital”.
Para Esquivel, lejos de representar un descenso en la intensidad comunicativa, este fenómeno deja ver que “la voz no ha muerto, sino que está más viva que nunca”, y más bien lo que se observa es su liberación de las redes tradicionales.
Este cambio ha sido impulsado por una reconfiguración de la oferta comercial en los planes móviles que incluyen mensajería instantánea ilimitada y la baja de costos en el consumo de datos.
Asimismo, la entrada y expansión de los Operadores Móviles Virtuales (OMV) y su atractiva oferta en términos comerciales y de cobertura, así como la masificación de teléfonos inteligentes, ha impulsado la migración hacia el uso de aplicaciones, el intercambio masivo de mensajes de voz y la adopción de salas de reunión virtuales.
“Hoy, la voz fluye de manera indistinta entre dispositivos, permitiendo una comunicación más rica y global que ya no depende de una red de conmutación tradicional, sino de una infraestructura de datos cada vez más accesible”.
El analista de The CIU refirió cómo la evolución del tráfico es tal que la telefonía fija ha quedado relegada a un papel marginal, representando apenas 4.0 por ciento del tráfico total estimado de voz en 2025 (11 mil 100 millones de minutos).
Es así como la industria ha transitado de un modelo de “minutos contados” a uno de “conectividad total”, en el que la voz, ahora digitalizada, multimedia y omnipresente, sigue siendo el lazo fundamental de la interacción humana en México.
En el año 2000 la telefonía fija representaba un tráfico de 90 mil 303 millones de minutos, frente a una naciente telefonía móvil que apenas generaba 4 mil 556 millones, Fernando Esquivel da cuenta de la maduración del mercado de telecomunicaciones en México cuando en 2009 alcanzó un hito sin precedentes:
Por primera vez, el tráfico móvil (94 mil 144 millones de minutos) superó al generado en redes fijas (91 mil 640 millones).
“Este acontecimiento no fue una simple coincidencia estadística, sino el resultado de una evolución tecnológica convergente. Este periodo marcó el despliegue y la adopción masiva de las redes 3G, una infraestructura que transformó al dispositivo móvil de una herramienta de voz en una vía de conectividad de datos”.
En aquél momento, la llegada de los primeros smartphones al mercado nacional redefinió las expectativas del usuario y la capacidad de acceder a internet de banda ancha desde la palma de la mano, sumada a una oferta de equipos cada vez más diversa, desplazó el valor de la comunicación del hogar hacia el individuo.
El año 2014 fue clave para el segmento móvil, pues fungió como un catalizador disruptivo tras la entrada de AT&T al mercado mexicano y la puesta en marcha de la Reforma en Telecomunicaciones.
La nueva dinámica competitiva introdujo el concepto de minutos ilimitados como estándar de oferta, eliminando la restricción económica del usuario que anteriormente dosificaba su consumo.
“Esta democratización provocó que el tráfico móvil saltara de 144 mil 789 millones de minutos en 2014 a 221 mil 969 millones en tan solo dos años, consolidando la movilidad como la plataforma de comunicación primaria”.
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