El sector tecnológico mexicano se coloca como una pieza clave en la próxima revisión del T-MEC, pero también tendrá un papel fundamental en el rediseño de la arquitectura comercial entre México y Estados Unidos, debido a que la batalla y la competencia en el ámbito de la Inteligencia Artificial (IA) es la nueva base del mundo.
“Hoy (la IA) es una parte fundamental en la industria militar, tan relevante actualmente para Estados Unidos y también en la competencia espacial; sin duda México se convierte en un habilitador importantísimo de centros de datos, manejo de nube, servicios, fabricación de semiconductores en ciertas partes de la cadena, por lo que es de gran relevancia”.
Desde la perspectiva de Pedro Casas Alatriste, Vicepresidente Ejecutivo y Director General de la Cámara Americana de Comercio de México (AmCham), en la revisión del T-MEC el eje de la IA no está considerado en capítulo alguno, por lo cual se discusión podría llevar a cabo “a una especie de cartas paralelas”, es decir, que no necesita la aprobación del Congreso, al ser un tema que no existe como tal, pero donde hoy México es un jugador clave para el futuro competitivo de esta tecnología y del intercambio comercial.
Cuestionado sobre si con la dinámica de imponer aranceles, así como otro tipo de imposiciones ajenas a la dinámica comercial, aún se puede hablar de un “libre comercio”, reconoció que la situación por las que atraviesa actualmente el acuerdo, “se acerca más a un modelo de comercio administrado, que de libre comercio”.
“Lamentablemente para nosotros que hemos sido promotores del libre comercio desde hace más de 100 años, vemos hoy una época y una etapa en la historia mundial económica, donde estamos ante mayores barreras, mayores niveles de proteccionismo y un mayor nivel de administración del comercio, no tanto del libre comercio”, precisó.
Tras descartar que el presidente Donald Trump cuente con los márgenes políticos suficientes para realizar grandes cambios al T-MEC, destacó que al margen de esas declaraciones polémicas, México presenta desafíos relevantes para atraer más y mejor inversión del mercado estadounidense, que de no superarlos “podrían convertirse en grandes barreras a la inversión”.
El sector energético empieza a dar muestras de una capacidad saturada, además de reglas poco claras para incentivar la inversión en el sector, seguridad y Estado de Derecho, por lo que es necesario mejorar la calidad de la infraestructura carretera y portuaria, trabajar para elevar y mejorar el talento que está necesitando el sector exportador, y no menos importante el tema del agua.
“No creo que Donald Trump tenga los márgenes políticos para hacer grandes cambios al T-MEC, por lo cual nuestra apuesta va más hacia la revisión que a la renegociación”, la donde asegura que el “T-MEC no importa mucho y en seis meses dejaremos que se muera”, es “técnicamente incorrecta”, aún si la revisión de este año no fuera exitosa, aseguró Casas Alatriste.
Por su parte, Ernesto Sánchez Proal, director de la región occidental de la Amcham, coincidió en que México ya es un mercado estratégico para el desarrollo de la IA en Estados Unidos, particularmente por toda la oferta y exportación de manufactura electrónica generada en Jalisco, considerada hoy una de las más avanzadas del mundo.
“Las exportaciones de Jalisco han alcanzado máximos históricos en 2025, y aunque algunas empresas no son americanas, todos los clientes son norteamericanos, todos los ensambles de racks utilizados en el procesamiento de Inteligencia Artificial se fabrican en Guadalajara y se embarcan a EU”.
Aseguró que mover esas fábricas al mercado estadounidense, aunque factible, representaría un gran riesgo para su industria, no sólo por el tiempo que tardarían en formar el talento especializado que exige el sector, sino también por el tiempo que les llevaría desarrollar nuevas instalaciones, “huecos” que la dinámica actual de esta industria tecnológica no lo permite.
El directivo precisó que actualmente la región occidente de la Amcham cuenta con una plataforma clave para una integración binacional y productiva, logrando posicionar a Jalisco como una economía muy dinámica y competitiva de México, al habilitar una oferta de manufactura electrónica de lo más avanzado del mundo, y que hoy provee a una industria que está invirtiendo millas de millones de dólares en el desarrollo de la IA.
Para Carlos García, presidente de la AmCham, los recientes comentarios de Trump, desdeñando la importancia del tratado comercial que sostiene con Canadá y México, además de las amenazas de ejercer aranceles, han generado mucha inquietud, pero la industria ya “lo absorbió y están convencidos de que el T-MEC continuará, la incertidumbre nos la estamos generando a nosotros, aquí internamente”.
“Soy optimista en que el T-MEC continúa, seguro habrá ajustes”, conversaciones particularmente entre Canadá y Estados Unidos, pero el directivo ve difícil que “se vaya a romper esto o terminar quebrándose y terminar en dos tratados binacionales”.
En este escenario, Sánchez Proal agregó que para la revisión del tratado comercial en junio de este año, la región de occidente ha trabajado activamente alimentando una agenda a partir de información estratégica de los ejecutivos de las grandes empresas norteamericanas asentadas en la zona y que tiene como objetivo complementar las tareas que realiza en este tema la Amcham en México.
Destacó que los trabajos recientes de la asociación en el occidente del país han estado enfocados a la integración de empresas locales a cadenas productivas de exportación hacia Estados Unidos, algo clave para consolidar la manufactura local y anclar este tipo de proyectos en el mercado mexicano.
La cámara ha dado cuenta del enorme potencial que existe entre las Pequeñas y Medianas Empresas miembros de la AmCham en la región, tanto en el área de manufactura como de servicios, por lo que su integración a las cadenas de exportación contribuiría sin duda a impulsar también el desarrollo económico de Jalisco y del país.
La cámara, junto con el gobierno de Jalisco trabaja en tres ejes principalmente: desarrollo de la cadena de suministro, colaborando con la Secretaría de Desarrollo Económico para realizar un programa de encadenamiento productivo con las empresas locales, de tal forma que haga mucho más costoso moverlos de la entidad y más eficiente manteners en la región, algo ya probado en la década de los 2000, cuando se consolidó la fabricación de tarjetas de circuitos impresos.
El segundo pilar está en la formación de talento, tema en el cual se trabaja con la Secretaría de Innovación y con las universidades locales para empatar los requerimientos del sector productivo con la oferta de valor de recursos humanos egresados de las universidades.
Como tercer punto está la energía, donde se ha logrado un diálogo cercano y constante con la Secretaría de Energía del estado, y aunque mucho de este tema está en el ámbito federal, se ha logrado “ser un buen interlocutor entre las empresas y la industria local con las autoridades del gobierno federal”.
C$T-EVP





































