Al ritmo actual, el mundo podría llegar a generar casi 82 mil millones de kilogramos de residuos electrónicos al año 2030, mientras que en México, los datos más recientes del Observatorio Internacional sobre Residuos Electrónicos de la ONU, indican que tan sólo en 2022 se generaron 1.5 millones de toneladas de este tipo de basura, que podría llenar hasta seis veces el Estadio Azteca.
La Ciudad de México es la mayor generadora de este tipo de basura en el país, con 320 toneladas diarias y 12.6 kilos anuales por persona, en tanto el reciclaje formal oscila entre 4.0 y 10 por ciento de lo generado, mientras el resto se vierte sin control en rellenos sanitarios donde terminan algunos metales pesados como plomo y mercurio, altamente dañinos para el ambiente.
Y aunque la buena noticia es que el mercado de los dispositivos reacondicionados crece un 10 por ciento al año, impulsado por consumidores que obtienen ahorros de entre 30 y 70 por ciento respecto a la compra de equipos nuevos, todavía se tiran sin control computadoras, smartphones, tabletas, pantallas, monitores, refrigeradores, lavadoras y hornos de microondas.
De acuerdo con Reducto, empresa especializada en tecnología circular, el problema no se limita sólo al diseño de aparatos electrónicos, sino incluso a la avidez del público por contar cada vez más con aparatos nuevos y reemplazarlos con más frecuencia, pues la producción implica también grandes retos ambientales.
Por ejemplo, la producción anual de 30 millones de teléfonos inteligentes en el mundo, implica emisiones equivalentes a las de 150 mil automóviles y el consumo de una cantidad de agua similar a 900 mil albercas olímpicas.
Tan sólo con reutilizar un dispositivo, se genera un ahorro aproximado de 15 mil litros de agua y 87 por ciento de uso de materias primas, además de evitar hasta 85 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono que se generarían al fabricar un equipo nuevo.
Esto es especialmente importante en América Latina, donde el porcentaje de residuos electrónicos que se recupera de manera adecuada es equivalente más o menos al 3.0 por ciento, en tanto México se encuentra entre los primeros 10 países productores de estos desperdicios en el mundo.
En ese sentido, Reducto detalla que extender la vida útil de dispositivos es una de las estrategias recomendables para reducir el daño medioambiental, a través de un modelo de reacondicionamiento certificado de equipos, con garantía y trazabilidad para los nuevos compradores.
Para mejorar aún más en el cuidado al medio ambiente, es recomendable aplicar el consumo responsable; priorizando la recuperación; procurar el cuidado diario de los equipos evitando que se sobrecalienten; optar por reutilizar o donar un equipo; realice una disposición adecuada a través de la entrega a programas oficiales de acopio oa programas de devolución a los fabricantes, en lugar de tirarlos a la basura.
Dentro de ese mismo mercado, Clevercel, tienda en línea de equipos usados y seminuevos, recomendó observar esta alternativa y resaltó los beneficios que se propicia en el cuidado del medio ambiente, además de los ahorros económicos que se pueden generar.
Como parte de las recomendaciones para la compra segura de un dispositivo seminuevo, destaca el verificar que cuente con garantía y un período de prueba para tomar una decisión definitiva; revisar los equipos por personal técnico; opte por el certificado de reacondicionamiento y se confirme la compatibilidad del software y las actualizaciones.
C$T-GM






































