En los próximos cuatro años se invertirán 18 mil millones de dólares en la instalación de 73 nuevos centros de datos en México, que generarán 96 mil empleos directos e indirectos y multiplicarán la actual capacidad por un factor de 6.42 veces.
Amet Novillo, presidente de la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC), informó que con base en un estudio encargado a dos empresas de análisis prospectivo, se puede adelantar que hacia 2030, la capacidad actual que ofrecen 127 centros de datos, pasará de los 236 megawatts a los mil 516 megawatts, es decir, la capacidad se multiplicará por 6.42.
No obstante, estas cifras podrían ajustarse al alza en los próximos años, porque el cálculo responde a los proyectos que ya están confirmados y son públicos, pero hay muchas empresas que no han podido revelar sus proyectos por temas de confidencialidad, pero que los están construyendo, sin lugar a dudas.
“México sí está preparado para hacer frente a la alta demanda que vendrá; estamos listos para ese reto: tenemos las ganas, el capital humano y la infraestructura eléctrica y tenemos la capacidad de hacerlo rápido, incluyendo la capacidad para generar nuestra propia energía para montarnos en esta ola tecnológica que no es un plan a futuro, sino algo que ya está aquí”, señaló.
Al ofrecer una conferencia de prensa donde también habló de cómo cierra el año esta industria y los retos hacia el futuro, dijo que los grandes desafíos son el suministro de energía eléctrica y la ciberseguridad y anticipó que hacia el 2026, se observará una convivencia de conectividad multi nube híbrida, impulsada por la creciente automatización.
Asimismo, el uso intensivo de la Inteligencia Artificial, en manufactura, ventas al menudeo, servicios de salud y en general atención al cliente en distintos sectores, va a hacer crecer los centros de datos, por la alta demanda que esta tecnología ejerce.
Como país, el reto energético es relevante; “la alta demanda de los centros de datos y el crecimiento acelerado en el consumo de datos, enfrenta restricciones en infraestructura eléctrica, al igual que pasa en otros países y la solución exige colaboración entre el gobierno y la iniciativa privada para robustecerla”.
La buena noticia es que las leyes ya permiten el autoabasto para que los centros de datos produzcan su propia energía, y adelantó que mientras en el mundo ya se había de emplear reactores nucleares con ese fin, en México todavía no se tiene esa conversación. “Hoy para la generación de energía se usan varios combustibles entre ellos el gas”.
Respecto a la huella ambiental que pueden producir los centros de datos, aseguró que lejos de la creencia generalizada de que estas instalaciones consumen grandes cantidades de agua, en realidad no la consumen, sino sólo la utilizan. Es decir, con una sola vez que se abastezca el sistema, el agua se estará reutilizando una y otra vez, por lo cual no hay propiamente consumo.
Sin embargo, aclaró que la aplastante mayoría de los sistemas de enfriamiento que utilizan los 127 centros de datos instalados en México, no implican uso de agua. “El 95 por ciento de los centros de datos en México utilizan sistemas de enfriamiento por aire, gracias al desarrollo acelerado de nuevas tecnologías”.
Lo que se debe tener en cuenta sobre estas instalaciones en México es que “los data centers no se quedan sin energía, tienen sistemas suficientes de electricidad, enfriamiento y conectividad para mantener el servicio en todo momento”.
Sobre el trabajo realizado por la Asociación a su cargo durante el presente año, dijo que se ha puesto mucho énfasis en la capacitación y por ello hasta ahora se han firmado ocho convenios de colaboración con otros tantos centros educativos del país, especialmente en El Bajío.
“Este sector se está moviendo muy rápido, especialmente impulsado por el uso cada vez más generalizado de la IA en las empresas y los centros de datos están ahí para darle soporte a este crecimiento que será exponencial en los próximos años”, anticipó.
C$T-GM





































