En un futuro tan próximo como el año 2027, o incluso antes, las empresas estarán buscando a un Director de Inteligencia Artificial, que deberá unir las habilidades técnicas con el mando estratégico priorizando iniciativas, desarrollando casos de uso y estudios de factibilidad, mitigación de riesgos de seguridad, así como capacitar a toda la organización en torno a los matices de la tecnología y sus posibilidades.
Según la visión de Infor, compañía de software empresarial en la nube especializado para industrias, esta nueva posición laboral es ya un imperativo en este mundo donde la inteligencia artificial se ha convertido en la tecnología “estrella”, pues además “existe el consenso sobre la necesidad de que los directivos se responsabilicen de la agenda de la IA en las empresas”.
Sin embargo, debido a los alcances casi infinitos de la IA, es evidente que se requiere de un directivo especialmente dedicado a esta tecnología y por eso, más allá de entregar esta responsabilidad a un profesional de los datos, el nuevo director o directora de IA necesitará una visión más amplia de la tecnología y capacidad para generar valor para el negocio.
De hecho, el estudio “El futuro del trabajo” 2023, del Foro Económico Mundial, detalla que algunas de las habilidades más requeridas por las industrias de todos tipos serán analistas y científicos de datos; especialistas en Inteligencia Artificial y especialistas en Big Data, cuya demanda crecería 30 por ciento hacia el año 2027 en todo el mundo.
Este mismo estudio señala que más del 75 por ciento de las empresas buscarán incorporar tecnologías como big data, computación en la nube e inteligencia artificial en los próximos cinco años, lo que muestra la relevancia de crear el puesto de director de Inteligencia Artificial.
“La clave para llenar el vacío de gestión, ante la escasez de directores de Inteligencia artificial calificados, es incorporar socios tecnológicos que aporten conocimiento externo”. Además, se recomienda que, mientras encuentran a un profesional calificado, las empresas migren desde sus sistemas heredados a soluciones nativas en la nube, con la especialidad que corresponda a su negocio. Por ejemplo, logística, transporte y cadena de suministros.
El nuevo puesto directivo que se prevé crear en el futuro próximo, idealmente requerirá de una persona capaz de cambiar el panorama de la eficiencia empresarial a través de la IA y su misión será preparar a las empresas para la próxima era de la tecnología, donde la IA generativa jugará un papel clave en la transformación digital de los negocios.
Además, esta persona será “un agente de transformación que impulsará a las empresas a aprovechar todo el potencial de la inteligencia artificial”, si bien se reconoce que ante la escasez de talento tecnológico, encontrar y formar a estos profesionales es un desafío relevante.
Otra de las tareas importantes para esta nueva figura en la dirección de empresas, será cuidar la gobernanza y gestión de riesgos ligados a la adopción de esta tecnología, sin descuidar temas legales (protección de datos), regulatorios, éticos, morales y de transparencia en los algoritmos, temas cuya discusión apenas inicia, pero que este profesional idealmente debe de manejar desde ahora con muy buen nivel.
C$T-GM






































