El mercado global de las empresas jurídicas de base tecnológica, conocido en inglés como LegalTech, podría alcanzar un valor de 33 mil 180 millones de dólares en 2026 y superar los 73 mil millones hacia 2035, con una tasa de crecimiento anual compuesta de casi 9.2 por ciento, según proyecciones de Grand View Research.
En ese sentido, se espera que el uso de la tecnología tanto en despachos como en áreas jurídicas de grandes corporativos aumente en 2026, con el uso de Inteligencia Artificial (IA) Generativa y modelos especializados; automatización en el ciclo de vida de contratos; mayor uso de nube y un énfasis especial en ciberseguridad y cumplimiento normativo.
De acuerdo con LemonTech, empresa que ofrece soluciones tecnológicas para el sector jurídico, tanto en México como en América Latina se está acelerando la adopción de tecnología para el sector. De hecho, en 2025, las empresas denominadas LegalTech alcanzaron un valor a nivel mundial de 30 mil 380 millones de dólares.
Es así que a partir de este año, muchas empresas buscarán soluciones basadas en IA para automatizar documentos y contratos; análisis predictivos de riesgos; redacción de cláusulas de contratos específicos para jurisdicciones e industrias determinadas; y revisión automatizada de contratos, con mayor adopción de herramientas que liberen a los abogados de tareas rutinarias.
Las plataformas especializadas en automatizar el ciclo de vida de los contratos, lograrán incidir en hasta 70 por ciento de la vigencia de los acuerdos, desde su redacción hasta el vencimiento y prometen hacerlo con mayor eficiencia y sin “errores humanos”.
La nube será usada para la colaboración remota, con manejo seguro de datos y se prevé que éste sea un estándar que facilite la colaboración entre equipos de distintas geografías –de gran utilidad para empresas multinacionales—con manejo documental centralizado y mayor seguridad en entornos de trabajo híbrido.
Con respecto al cumplimiento regulatorio y la ciberseguridad, LemonTech anticipa que 2026 será un año en que aumentará la digitalización en el sector legal y, en igual proporción, la demanda de soluciones que garanticen confidencialidad, seguridad e integridad de datos sensibles.
“Las firmas invertirán en cifrado, portales seguros, verificación de identidad y políticas de ética y transparencia en el uso de IA”.
Al igual que en otras industrias, la experiencia del usuario será relevante y por eso las herramientas en el sector legal competirán no sólo en sus funciones técnicas, sino también en usabilidad, claridad y accesibilidad; el diseño de las plataformas se centrará en el usuario como ventaja competitiva.
La adopción de tecnología para revisión masiva de contratos y análisis documental seguirá creciendo, con herramientas que integrarán datos estructurados y no estructurados para ofrecer perspectivas más detalladas, detectar riesgos y facilitar litigios o negociaciones.
También es previsible que el mercado de las soluciones jurídicas tecnológicas, se dirija más a herramientas específicas por tarea; por ejemplo, para contratos; cumplimiento normativo; gestión de datos y casos, que idealmente se puedan integrar con los sistemas ya existentes, sin requerir migraciones masivas ni reemplazos completos.
C$T-GM






































