La implementación de la Inteligencia Artificial (IA) Generativa en ingeniería de calidad, parece más compleja de lo que se pensaba, pues aunque 90 por ciento de las organizaciones buscan incluir esta tecnología, sólo 15 por ciento ha logrado implementar la herramienta a escala empresarial con éxito.
Tan es así, que el porcentaje de organizaciones que todavía no adoptan la IA Generativa pasó del 4.0 por ciento en 2024 a 11 por ciento en 2025, “lo que indica que la apuesta inicial ha dado paso a una estrategia más fundamentada y compleja, centrada en la preparación y el valor real”, revela el “Informe Mundial sobre Calidad 2025”.
“El camino de la experimentación a la implementación es más complejo de lo previsto, y requiere una alineación entre la innovación operativa y la supervisión estratégica”, indica el informe elaborado entre Capgemini, empresa especializada en transformación digital y otras compañías.
A partir de entrevistas a 2 mil altos ejecutivos de 20 países en 10 giros industriales, el documento expone que hasta 89 por ciento de las organizaciones está probando o implementando flujos de trabajo aumentados por IA Generativa, pero de ellas, 52 por ciento se encuentra en fase de pilotos y sólo 37 por ciento llegaron ya a la fase de producción.
Pese al entusiasmo evidente por esta tecnología, sólo 15 por ciento de los encuestados dijo haber logrado la implementación total a nivel de la empresa en su conjunto, mientras 43 por ciento permanece en fase experimental y 30 por ciento opera en casos de uso limitados.
Asimismo, la promesa de la productividad a partir del uso de la IA parece demorar más de lo esperado: sólo 19 por ciento de las organizaciones reportó un aumento en este rubro y de este porcentaje, un tercio ha visto mínimas ganancias, “lo que destaca la necesidad de estrategias de integración más inteligentes”.
El recién concluido 2025, reveló también algunos desafíos importantes como la complejidad de la integración (64 por ciento); los riesgos en el cuidado de la privacidad de los datos (67 por ciento) y las preocupaciones sobre las respuestas no confiables producidas por la IA (60 por ciento).
También persiste una brecha de habilidades, pues 50 por ciento de las organizaciones informaron que carecen de experiencia en IA, indicador que se mantiene desde 2024, lo que significa que la capacitación avanza a un ritmo notablemente menor respecto a la adopción de la tecnología.
A partir de las encuestas, se detectó también una “desalineación estratégica”, es decir, “muchas organizaciones tratan la IA Generativa como una mejora táctica, en lugar de como un habilitador estratégico, lo que resulta en una ejecución fragmentada e iniciativas con financiamiento insuficiente”.
El informe, que llega a su decimoséptima edición, también señala el surgimiento de la inteligencia colaborativa, donde la experiencia humana y las capacidades de la IA se combinan para impulsar resultados de calidad. Este enfoque híbrido está demostrando ser esencial a medida que las organizaciones navegan por la tensión entre la innovación y la responsabilidad.
“La IA Generativa en la ingeniería de calidad, ha pasado de una fase inicial de experimentación a la de integración estratégica. El progreso técnico es claro, pero muchas organizaciones aún tienen dificultades para alinear la ingeniería de calidad habilitada por la IA generativa con los objetivos de negocio”, advirtió Marck Buenen, líder global de Ingeniería y Pruebas de Calidad de Capgemini.
A finales de 2025, se observó un enfoque más centrado en gobernanza, retorno de inversión y el impacto interfuncional de la tecnología en las organizaciones y por eso, el desafío en adelante será cerrar la brecha de la IA generativa para convertir la inversión en un valor cuantificable.
C$T-GM






































