Un escenario geopolítico inestable, escaso talento especializado y confianza institucional limitada, propiciaron que la ciberseguridad en las empresas haya pasado de ser un asunto técnico, a convertirse en una prioridad estratégica, en un desafío imprescindible de superar para ganar confianza, competitividad y sostenibilidad frente a un plan de crecimiento digital.
“En México y el resto de América Latina hay más de 2 mil 800 ataques cibernéticos semanales, 40 por ciento más que en el mercado global… y sólo 13 por ciento de los líderes empresariales confía en la capacidad real de respuesta (de sus gobiernos) ante un incidente cibernético grave”, destaca un estudio elaborado por las firmas Incode y Endeavor.
El reporte destacó que en economías estratégicas como México, la volatilidad geopolítica amplifica el riesgo, lo que explica por qué 64 por ciento de los CEO ya incorpora ataques geopolíticos en su gestión de riesgos, y 91 por ciento ajustó su estrategia de ciberseguridad ante un entorno internacional cada vez más inestable.
La falta de talento especializado eleva el desafío en el mercado mexicano, lo cual se suma a lo detectado por el Foro Económico Mundial que 69 por ciento de los CEO en América Latina carece del talento necesario en ciberseguridad, cifra en la que coinciden, Incode y Endeavor que documentaron un déficit superior a 300 mil especialistas, carencia que no solo limita la capacidad de respuesta, sino que amplía la brecha entre organizaciones y sectores con distintos niveles de madurez digital.
En el documento también se mostró que el riesgo no sólo está en la frecuencia de los ataques, sino en la brecha entre percepción y realidad, pues de acuerdo con el estudio, Ciberseguridad, habilitador de confianza y competitividad, 65 por ciento de las organizaciones en América Latina se declara bien o muy bien preparada, aunque solo 17 por ciento evalúa de forma continua su estrategia de ciberseguridad.
“El aumento sostenido de ataques, la acelerada digitalización de servicios y la brecha entre percepción y capacidad real de respuesta están poniendo en riesgo información de millones de usuarios y la confianza en el ecosistema digital. Este escenario afecta hoy a empresas, gobiernos y ciudadanos, en un momento en el que la continuidad operativa y la reputación dependen directamente de la seguridad digital”, se destaca en el estudio.
El documento muestra que al menos 68 por ciento de los entrevistados identificó al factor humano, el phishing y la ingeniería social como su principal vector de ataque, lo que permitió confirmar que la vulnerabilidad se encuentra tanto en la tecnología, como en los procesos y las personas, este último elemento donde la confianza del usuario se convierte en el activo más frágil del ecosistema digital.
Otro de los hallazgos fue que en una brecha de datos el impacto financiero puede superar los 3.8 millones de dólares, y como en México, la combinación de volumen de ataques e impacto expone información crítica, datos de usuarios y la confianza del mercado.
“El Global Cybersecurity Outlook 2026 del Foro Económico Mundial advirtió que 73 por ciento de los CEO a nivel global fue afectado por fraude cibernético en 2025, y que en 2026 el fraude se consolidó como la principal preocupación de la alta dirección.
Para fortalecer la resiliencia cibernética Incode recomienda:
Blindar y capacitar continuamente al capital humano, pues la mayoría de los ataques exitosos se originan en errores humanos, además de establecer controles robustos de identidad esenciales para reducir la superficie de ataque.
Cambiar de revisiones esporádicas a monitoreo continuo, lo que permitirá detección temprana y capacidad de respuesta en tiempo real.
Integrar la ciberseguridad a la estrategia del negocio, que la seguridad forme parte de la toma de decisiones, del diseño de productos y de la relación con clientes y socios.
C$T-EVP






































