En esta temporada navideña, la delincuencia cibernética aprovechará la emoción por las compras y el descuido ante grandes ofertas (falsas) para robar los datos de tarjetas de crédito, clonar identidades, vender cosas que no existen y hasta crear call centers fraudulentos para darle más credibilidad a sus estafas.
De acuerdo con Velda Abigail Gámez Bustamante, investigadora en temas de Ciberseguridad y Derecho Digital del Tec de Monterrey, Campus Santa Fe, “la ingeniería social tiende a ser cada vez más compleja, y en esta época decembrina cuando la gente está emocionada y busca descuentos, utiliza esta emoción para lograr todo tipo de fraudes”.
En entrevista con ConsumoTIC, detalló que esta época es ideal para una ciberdelincuencia cada vez más estructurada y organizada, que no se limita a un fenotipo o a un perfil, “porque de repente nos confiamos en creer que estoy cerca de –este mal llamado término– ´gente bien´ y esa persona es quien te está robando los datos”.
La delincuencia aprovecha que la Navidad despierta las emociones de las personas y las engaña, utilizando Inteligencia Artificial (IA) y otras tecnologías, con una ingeniería social altamente sofisticada, para “robo de voz, robo de datos, clonaciones de tarjetas de crédito e identidades bancarias para pedir un préstamo bancario y cosas por el estilo”.
Y el reto de las autoridades para resolver el problema no es menor: “si se siguen creando tipos penales pensando en la parte clásica del Derecho, vamos a cometer errores en la tipificación del tipo penal. Porque puede ser demasiado cerrada que no termine observando nuevas tecnologías o puede ser un tipo penal tan laxo que no se logra encuadrar”.
Lograr el equilibrio requiere el trabajo de abogados, ingenieros y especialistas que ayuden al entendimiento del tipo penal para encuadrarlo y hacerlo mucho más rápido, en un sistema de derecho positivo como el de México, que coloca al país en desventaja.tE
Porque el procedimiento implica escribir la norma, votarla, esperar los plazos para su entrada en vigor y mientras tanto, “el mundo criminal ya cambió de modus operandi y el tipo penal ya no funciona. Tenemos que empezar en la creación de nuevos modelos de tipología penal y sobre leyes de ciberseguridad”.
La especialista recordó que en los últimos tres años, se han visto numerosas iniciativas en esta materia, “pero ninguna termina de encuadrar con los requisitos o simplemente se han abandonado”
Además, muchos de estos intentos han caído en errores como “creer que la ciberseguridad es violencia digital, acoso cibernético o ciberbullying, que no son la misma cosa, porque la ciberseguridad tiene un enfoque legal y uno de herramienta; un enfoque ingeniería que dice cómo proteger a las personas, mientras la violencia digital debe encuadrarse en otro campo”.
Si bien la ciberseguridad es un asunto de Estado, también es un tema personal y la ciberseguridad tiene que ir en todas direcciones para protegernos como personas. Las recomendaciones más elementales son las mejores: “si vas a cargar gasolina, que no se lleven tu tarjeta; si vas a pagar con el teléfono o con el reloj, hay que tener cuidado; utilizar sistemas de doble autentificación y ser precavidos con las ofertas”.
En temporada decembrina, es muy común encontrar ofertas fabulosas, incluso en páginas de comercios acreditados, que resultan ser falsas y donde se presentan precios asombrosamente bajos.
El antídoto es simple: revisar otras ofertas y tener en cuenta que por la Ley de la Oferta y la Demanda, un descuento superior al 10 o 15 por ciento, simplemente es imposible y algo con mayor rango debe alertarnos de un probable fraude.
Al respecto, la empresa especializada en pagos digitales STP, advirtió que en la temporada navideña crece el comercio en redes sociales y a la par las estafas y los fraudes digitales y para evitarlos hace falta verificar al vendedor antes de pagar, porque Facebook, Instagram, TikTok o WhatsApp permiten las transacciones entre particulares, pero no siempre cuentan con mecanismos de protección al comprador.
De ahí que antes de pagar, hace falta revisar los perfiles del vendedor, incluyendo comentarios y antigüedad; solicitar fotografías del producto y pruebas de su existencia y ser cautelosos con los precios demasiado bajos.
También es importante usar el Comprobante Electrónico de Pago (CEP) de Banxico, una herramienta gratuita que permite verificar la autenticidad y el destino de una transferencia SPEI, enviando primero un peso para confirmar que la cuenta existe.
Para los pagos entre particulares que se contactaron vía redes sociales, lo mejor es usar canales formales avalados por el Banco de México como SPEI, CoDi y Dimo que ofrecen más seguridad.
A su vez, DiDi Servicios Financieros recomendó prudencia en esta temporada. Detalló que se puede identificar la actitud de algunas personas con los usos que la gente le da a su aguinaldo a los que llamó “tipos de gastador”. Entre los que destacan “El Desaparecedor”, que gasta el recurso en unas cuantas horas; “El Inversionista Iluminado”, que quiere generar intereses con este dinero extra de fin de año.
También está “El Deja-Vu”, cuyo aguinaldo termina exactamente igual cada año: saldando deudas; y por último “El Santa Claus sin control”, que tiene tanto interés por dar regalos, que se acaba este dinero casi de inmediato sin que le sirva personalmente para nada.
En todos los casos, la recomendación es la prudencia en el uso del recurso y pensar antes de hacer clic en cualquier sitio o red social.
C$T-GM






































