El uso de la Inteligencia Artificial (IA) “en las sombras” se mantiene alto, pues 71 por ciento de los profesionales en México la usa, y aunque 43 por ciento percibe “un alto riesgo” en el uso de aplicaciones de IA personal, apenas 1.0 por ciento de las empresas cuentan con políticas claras sobre el uso de esta tecnología.
Lo anterior se desprende del estudio “Work in Progress” que realizó Google Cloud en conjunto con la consultora IDC, a través de más de 4 mil entrevistas a empleados y directivos de empresas en México, Argentina, Brasil, Colombia y Chile, entre otros países y donde se observa “un gran apetito de las organizaciones por utilizar la IA”, destacó Julio Velázquez, director de Google Cloud para México.
En conferencia de prensa para presentar el estudio, explicó que 70 por ciento de los usuarios de Google Cloud también usan diversas aplicaciones de IA, entre otras cosas porque en los formatos para empresas, la herramienta ya viene embebida y donde Gemini Enterprise tiene una gran aceptación en el mercado.
Y si bien es claro ese “apetito” de las empresas por usar la IA, los resultados de la encuesta demuestran que los trabajadores la usan por cuenta propia, con mucha más frecuencia de cómo las empresas les proveen de esas mismas herramientas.
El caso de México destaca porque mientras en América Latina 67 por ciento de los profesionales están familiarizados con la IA en sus entornos laborales, la cifra en nuestro país asciende a 71 por ciento.
Por otro lado, se descubrió que el uso de asistentes de IA personales es impulsado por la seguridad, familiaridad, y facilidad que encuentran los profesionales al emplearlos. De hecho, 44 por ciento de los profesionales se sienten más seguros al usar sus propios asistentes: 33 por ciento prefieren el que es ofrecido por la empresa y 27 por ciento encuentran que su asistente de IA es más fácil de usar.
Al respecto, Yair López, director de Comunicación de B2B de Google México, destacó que efectivamente hay un uso considerable de IA “en las sombras”, es decir, aquella que los trabajadores emplean sin informar a sus jefes, con los consabidos riesgos de ciberseguridad y fuga de información.
No obstante, sólo uno de cada tres profesionales cuenta con acceso, incentivos o directrices sobre cómo usar la IA de su empresa.
En el caso de México, sólo 35 por ciento de las empresas ofrecen acceso a asistentes de IA para sus profesionales; 31 por ciento cuenta con políticas claras sobre el uso de la tecnología y apenas 30 por ciento incentivan a sus colaboradores a experimentar y utilizar la Inteligencia Artificial en sus actividades.
“A falta de directrices, el riesgo aumenta para las empresas” y mientras la mayoría de los profesionales en México percibe un alto nivel de vulnerabilidad en el uso de la IA personal, se enfrenta un escenario que refuerza la urgencia de establecer criterios claros de gobernanza para reducir las inseguridades.
El estudio también revela que 18 por ciento de los trabajadores percibe riesgo muy alto en el uso de su IA personal en el trabajo y 25 por ciento observan riesgo alto, en tanto 25 por ciento consideran el riesgo y 16 por ciento no ven ningún problema en absoluto y otro 16 por ciento ve muy poco problema.
Aunque las empresas muestran “apetito” por aplicar IA, la realidad es que los trabajadores van por su cuenta en el aprendizaje, señaló Julio Velázquez. El 48 por ciento de los trabajadores aprenden en la práctica sin recurrir a cursos ni entrenamientos; 48 por ciento busca en internet cómo usar la tecnología y sólo 28 por ciento recibe capacitaciones empresariales.
Entre los resultados de la encuesta, destaca que “en México el uso de la IA en el entorno laboral está más orientado a la búsqueda, análisis de datos, procesamiento de texto y generación de imágenes y gráficos”.
El 47 por ciento de los trabajadores utiliza la herramienta para investigar sobre diversos temas; 43 por ciento analiza datos que no podría procesar por sí mismo; 41 por le pide a la IA hacer resúmenes e interpretar textos; y 41 por ciento solicita a la herramienta crear imágenes o gráficos.
Además de mostrar la necesidad de que las empresas tomen en sus manos el tema para evitar el riesgo que implica la IA en las sombras, estas cifras hablan de que las empresas tienen que capacitar a sus trabajadores en esta materia.
C$T-GM





































