La transformación digital del sector público para simplificar trámites, reducir costos y mejorar la eficiencia regulatoria, es una de las reformas estructurales que parecen más prometedoras para generar crecimiento económico en América Latina, destaca la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
En el documento “Un sector público más digital para una América Latina más productiva”, elaborado por un grupo de profesionales del Departamento de Economía de la OCDE, los expertos refieren que la transformación digital a fondo del gobierno, permitió a Estonia un incremento de 2.0 por ciento en su Producto Interno Bruto (PIB).
Para poner en perspectiva esta cifra, los economistas de la organización internacional anticipan una ligera desaceleración económica para la región latinoamericana en 2026, cuyo crecimiento llegaría apenas a 1.9 por ciento a finales del año, antes de repuntar hacia 2.4 por ciento en 2027.
El estudio, que toma información de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México y Perú, indica que la elevada incertidumbre política y económica, seguirá afectando la demanda interna, la inversión y las exportaciones, si bien la transformación digital del sector público emerge como una herramienta clave para reducir la carga administrativa y modernizar procesos normativos.
“Una implementación eficiente de la gobernanza digital representa una gran oportunidad para América Latina, tanto para mejorar la eficiencia del gasto público y la transparencia, como mejorar el crecimiento económico al impulsar la productividad de las empresas, históricamente baja”, señala el estudio.
Específicamente, ofrecer servicios públicos más rápidos, sencillos e inclusivos, ayuda a disminuir costos administrativos y simplificar trámites gubernamentales, lo que se traduce –teóricamente—en un mejor entorno de negocios, al reducir tiempos de espera, ampliar la cobertura y fomentar la competitividad.
Según los analistas de la OCDE la digitalización de los trámites gubernamentales fortalece la transparencia y rendición de cuentas, facilita el acceso ciudadano a la información, la detección de irregularidades y contribuye a prevenir fraudes.
Sin embargo, para lograr una transformación digital exitosa en el sector público “los gobiernos de América Latina aún enfrentan retos importantes y requieren redoblar esfuerzos” en temas como alcanzar una infraestructura digital robusta con cobertura suficiente y sistemas interoperables entre niveles de gobierno; tener una coordinación efectiva entre gobiernos centrales y locales y contar con una autoridad política clara para liderar la transformación.
“El reciente impulso a la agenda digital en México, incluida la creación de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), es un ejemplo destacado de cómo dotar de liderazgo institucional a estos procesos”, señala el estudio.
Y aunque se menciona el caso de México en cuanto a la creación de la ATDT, no se hace mención a la creación de la Ley Nacional para la Eliminación de Trámites Burocráticos (LNETB), que busca digitalizar todos los trámites en los tres niveles de gobierno, con esquemas homologados que manejen autoridades locales con los mismos procedimientos, tal como recomienda la OCDE.
Los especialistas advierten, en cambio, que “en muchos países de la región (latinoamericana) existe una gran brecha en el uso de herramientas digitales entre las instituciones públicas centrales y las locales”.
También se señala la necesidad de contar con una regulación ágil y flexible para tecnologías emergentes como la Inteligencia Artificial (IA), así como garantizar la privacidad y seguridad de los datos personales, como requisito esencial para que la ciudadanía use con confianza los servicios públicos digitales.
Sobre este particular, el “Índice de Desarrollo Digital Estatal 2025” (IDDE), del Centro México Digital, indica que el año pasado, el porcentaje de la población que utilizó internet para interactuar con el gobierno, llegó a 37.4 por ciento, cifra que, si bien representó un repunte frente al 36.7 por ciento del 2024, todavía está muy debajo de su punto máximo de 47.3 por ciento alcanzado en 2022, en el contexto de la pandemia por Covid-19.
“La digitalización de trámites será un elemento fundamental para incrementar la interacción entre ciudadanía y gobierno. Estos indicadores serán clave para evaluar el impacto de la LNETB y la consolidación de la clave personal para trámites digitales Llave MX y del Portal Ciudadano Único como herramientas que buscan simplificar y estandarizar los servicios digitales en todo el país”, indica el IDDE 2025.
C$T-GM







































