La salud digital en México ya es una realidad, aunque para hacerla funcionar de manera completa falta ajustar la Norma Oficial Mexicana (NOM) que la regula y la cual data de 2010, además de colocar el tema en el Plan Nacional de Desarrollo del próximo gobierno y, con ello, sea integrado a los presupuestos públicos de los próximos años, y lograr el objetivo de complementar al sistema público de salud, con plena ciberseguridad para pacientes y médicos.
“México tiene una gran oportunidad de desarrollar la salud digital como una herramienta que pueda suplir las deficiencias de atención médica del sistema público de salud”, aseguró el doctor Santiago March, coordinador del Consejo Promotor de Nuevas Tecnologías de la Fundación Mexicana para la Salud (FUNSALUD), quien advirtió que los tres pilares que sostienen la salud digital son el expediente médico electrónico; la receta médica digital y la telemedicina, los cuales se tienen que integrar en la ley para brindar certeza y garantizar la ciberseguridad tanto de pacientes como de médicos.
Al presentar el estudio “El Paciente Digital en México”, elaborado a partir de 3 mil 42 entrevistas realizadas a pacientes de todo el país, de todos los grupos de edad y estratos socioeconómicos, indicó que aún cuando los tres pilares de esta salud digital todavía están en desarrollo, el sector marcha hacia una franca integración al ecosistema digital.
El estudio mostró que 46 por ciento de los encuestados admitió haber utilizado un directorio especializado de médicos en línea para encontrar atención; 35 porciento recurrió a motores de búsqueda; un
28 por ciento buscó recomendaciones de otras personas; 22 por ciento encontró el perfil del médico que necesitaba en redes sociales y 13 por ciento vio recomendaciones en un grupo de pacientes.
El documento se presentó en el contexto del séptimo aniversario de Doctoralia, una de las plataformas de atención médica digital más grandes en México, que ya suma 11 millones sus usuarios.
El doctor March especificó que si bien el expediente médico electrónico aparece como el deseo número uno de los pacientes en cuanto a salud digital (con 43 por ciento de las respuestas), para lograrlo hace falta una nueva normatividad que garantice estándares internacionales, asi como la seguridad de la información y la certeza de la privacidad de los datos.
Actualmente, existen dos grandes tendencias mundiales en regulación de los expedientes médicos digitales: la europea, que es restrictiva y la norteamericana mucho más liberal, por lo que se recomienda encontrar un justo medio y a partir de ello ajustar la Norma Oficial Mexicana que data de 2010 para que esto sea una realidad.
Se trata de adoptar un esquema donde el paciente sea, efectivamente, el dueño de su propio expediente y éste sea interoperable tanto para el sistema público de salud (ya sea IMSS, ISSSTE, Sistema de Salud de las Fuerzas Armadas, etcétera) como para la medicina privada.
Pero además, es necesario que el tema forme parte del Plan Nacional de Desarrollo 2024-2030, porque con ello se garantiza que habrá presupuestos públicos destinados a este esfuerzo. “Confiamos en que el gobierno de la presidenta electa lleve el tema hasta esas instancias, pues desde la campaña le presentamos la idea tanto a ella como a la candidata Xóchitl Gálvez y ambas la tomaron con interés. El candidato (Jorge Álvarez) Maynez, nunca nos recibió”.
Sobre la telemedicina dijo que junto con el expediente médico electrónico y la receta médica digital, es uno de los tres pilares de la salud digital, pero todavía falta asegurar conectividad y acceso a médicos en todo el país, además de una normatividad progresiva para garantizarla.
Respecto a los hábitos que los mexicanos tienen para buscar información de salud en el mundo digital, el doctor March explicó que de acuerdo con la encuesta elaborada entre octubre de 2023 y febrero de 2024 (la nueva medición está casi por concluir y será presentada el próximo mes), 93 por ciento de las personas busca información a través de WhatsApp.
Por su parte, 84 por ciento busca busca información de salud en Facebook; 77 por ciento en YouTube (única plataforma digital que garantiza la calidad de la información a través de un comité médico que determina si el contenido es verídico); 73 por ciento lo hace en Instagram; 36 por ciento en TikTok y en porcentajes menores en las redes X (antes Twitter); Pinterest y Linkedin.
Asimismo, Google y Bing son los dos principales recursos digitales donde los pacientes buscan información (67 por ciento); seguidos por sitios especializados en información de salud (67 por ciento); sitios de hospitales o clínicas (40 por ciento); sitios de gobierno, como el IMSS, la Secretaría de Salud o el ISSSTE, con 32 por ciento; plataformas de video como YouTube (28 por ciento) y sitios de empresas farmacéuticas con 28 por ciento.
Otro de los temas relevantes del estudio es que “la mayoría de los pacientes consideran que la información sobre salud que ven en redes sociales es verdadera”, lo que implica un serio tema de responsabilidad social de quienes suben ese contenido.
Y es que, 5.0 por ciento de las mujeres encuestadas consideró que toda la información que observa en sitios digitales es verdadera y 46 por ciento que la mayoría de la información es verdadera. En contraste 43 por ciento piensa que hay una mezcla entre verdad y mentira; el 5.0 por ciento cree que la mayoría es falsa y el 1.0 por ciento que todo es falso.
En el caso de los hombres, la confianza es mayor, pues 7.0 por ciento cree que todo lo que se ve en redes sociales en materia de salud es verdadero; 46 por ciento cree que la mayoría es información verdadera, mientras el 37 por ciento considera que hay una mezcla entre verdad y mentira; 9.0 por ciento piensa que la mayoría es falsa y el 1.0 por ciento indicó que todo es falso.
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