El mercado global de sensores digitales portátiles de salud, podría alcanzar un valor de 7 mil 200 millones de dólares hacia 2035, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 5.0 por ciento en los próximos 10 años, y su popularización podría mejorar la comprensión de diversas condiciones de salud.
Dispositivos como relojes inteligentes que permiten medir la frecuencia cardíaca, los pasos o la calidad del sueño; dispositivos portátiles para medir la glucosa, anteojos inteligentes que utilizan realidad aumentada o lentes que permiten a las personas con dificultades auditivas leer lo que dicen sus interlocutores, ofrecen cada vez más opciones a las personas.
De acuerdo con IDTechEx, compañía especializada en investigación de tecnologías emergentes y sus mercados, “la recopilación de datos acumulados en el software de la aplicación creará tendencias visibles y ayudará a las personas a comprender mejor su salud personal, pero también podría contribuir a ampliar los conocimientos en el sector salud en su conjunto”.
Al mismo tiempo, los avances tecnológicos facilitan métodos de medición continua menos invasivos, como los dispositivos de monitoreo continuo de la glucosa (CGM, por sus siglas en inglés) que, mediante una aplicación del teléfono, informan al usuario sus niveles de azúcar en sangre y si hace falta suministro de insulina, sin tener que pellizcar los dedos.
Según el informe “Mercado de sensores portátiles 2025-2035: tecnologías, tendencias, actores, previsiones” de IDTechEx, el mercado de las tecnologías de detecciones es amplio y creciente. Abarca desde tecnologías de detección con sensores de movimiento y dispositivos ópticos, de fuerza y tensión, hasta los que miden temperatura y elementos químicos.
Gracias al software de estos aparatos y su posibilidad de conectarse a internet, se puede generar amplias bases de datos que sirvan en primera instancia al usuario a comprender con mayor exactitud su condición, y en los servicios de salud pueden ser útiles para comprender los retos de la población y contribuir a diseñar políticas públicas basadas en evidencia.
Este mercado irá creciendo en los próximos años, incluso la tendencia se dirige hacia el desarrollo de interfaces que conectan al cerebro con la computadora, lo que daría mayor alcance a los dispositivos portátiles, en especial para personas que enfrentan dificultades de movilidad o comunicación.
Estas interfaces prometen interpretar señales del cerebro con diferentes niveles de invasividad para controlar dispositivos, mediante el uso de electrodos o sensores, y se espera que su desarrollo y democratización se prolongue por los próximos 20 años, aunque ese lapso podría recortarse conforme al avance de ciertas tecnologías.
La investigación tecnológica trabajará de la mano en las próximas décadas con el sector médico para ampliar el catálogo de dispositivos médicos portátiles que permitan monitorear aspectos generales de las personas y resolver dificultades de comunicación, movilidad o tareas mecánicas para usurios con distintas discapacidades.
En el ámbito del entretenimiento, se prevé que continúe el desarrollo, una vez que los cascos de realidad virtual y realidad mixta ganen popularidad, principalmente por la experiencia totalmente inmersiva, la nitidez de las imágenes y el amplio campo visual que ofrecen.
La tecnología de realidad virtual y aumentada no se limita sólo al entretenimiento, sus aplicaciones se verán cada vez más en la accesibilidad a tareas cotidianas para personas que por alguna razón no puedan hacerlo de manera ordinaria.
Los dispositivos de medición de parámetros médicos, ofrecen la oportunidad de dar seguimiento continuo a las personas, con mayores posibilidades de detectar a tiempo situaciones de peligro potencial, lo que explica el crecimiento de ese mercado.
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