En México, donde la inversión extranjera directa superó los 34 mil millones de dólares en la primera mitad del año impulsada en gran medida por la relocalización de manufactura, la resiliencia tecnológica, medida por el tiempo de actividad, la vida útil de los dispositivos y la visibilidad en tiempo real, se ha vuelto tan importante como el costo de la energía o la ubicación.
“En las cadenas de suministro relocalizadas, el tiempo de inactividad de los dispositivos no sólo ralentiza a los trabajadores: interrumpe toda la cadena logística, incrementa los costos y pone en riesgo los compromisos de entrega con los clientes”, dijo Ramón Martínez, Director para LATAM en SOTI.
Para el especialista, la verdadera diferencia está en cómo las empresas administran y protegen cada dispositivo: extendiendo su vida útil, prediciendo fallas antes de que ocurran y resolviendo incidentes en minutos, no en horas. “En este nuevo escenario, la movilidad empresarial se ha convertido en infraestructura crítica.”
En la actualidad, México cuenta con 477 parques industriales en operación y 103 en construcción, fortaleciendo su posición como centro manufacturero, donde es claro que cada minuto de inactividad de un dispositivo, ya sea un escáner, una impresora, o una terminal de entrega, se traduce en pérdida de ingresos, demoras en los procesos y clientes insatisfechos.
El informe de SOTI, “The Mobility Mandate: Navigating Device Chaos & Strategic Automation in a New Digital Era” revela que, a nivel global, solo en el sector de transporte y logística (T&L), los trabajadores pierden en promedio 13 horas al mes debido a fallas o tiempos de inactividad de sus dispositivos.
A medida que el auge del nearshoring en México continúa expandiendo las operaciones de manufactura y Transporte y Logística, las empresas están replanteando la forma en que gestionan su base tecnológica.
Esto requiere un enfoque de inteligencia en movilidad empresarial, que unifique dispositivos móviles, impresoras, y datos analíticos en una sola plataforma que mantenga las operaciones en marcha, impulse la productividad y fortalezca la resiliencia en cada punto de la cadena de suministro.
De acuerdo con SOTI, a nivel global, tres de cada 10 profesionales de Transporte y Logística atribuyen los tiempos de inactividad a no saber qué problema deben resolver, mientras que 22 por ciento señala la conectividad de impresoras como una causa importante de retrasos en los envíos.
En el sector salud, 97 por ciento de las organizaciones monitorea la salud de las baterías, pero solo el 31 por ciento lo hace de manera proactiva.
“Para enfrentar estos desafíos, las empresas deben pasar de un enfoque reactivo a una estrategia predictiva que aproveche datos y analítica en tiempo real”.
C$T-GM





































