Con el fin de incentivar la interacción social, la concentración y la búsqueda de alternativas de esparcimiento más allá de las pantallas móviles, el diputado Marco Antonio de la Mora Torreblanca presentó una iniciativa para prohibir el uso de dispositivos móviles en planteles educativos de nivel básico durante el horario escolar.
El documento, que propone modificar la Ley General de Educación, precisa que dicha prohibición no procedería cuando el dispositivo sea para uso pedagógico autorizado, por motivos de salud o discapacidad acreditados.
Desde la perspectiva del legislador, la sola presencia del dispositivo en el aula puede interferir con la atención de los y las alumnas, razón por la cual diversos países han adoptado medidas restrictivas para proteger a la infancia y garantizar entornos escolares más seguros.
Considera que el uso de teléfonos celulares con acceso a internet en menores requiere supervisión y orientación adecuadas, por lo cual se propone modificar y adicionar los artículos 9, 84 y 113 de la Ley General de Educación, cuya iniciativa fue turnada a la Comisión de Educación.
De aprobarse la reforma, la autoridad educativa deberá emitir lineamientos para establecer los tres casos de excepción señalados, así como criterios de resguardo, apagado, comunicación con familias y protocolos de actuación para el personal docente y directivo.
En la exposición de motivos, el diputado De la Mora Torreblanco aclara que el propósito de su iniciativa no es limitar el uso de la tecnología en las instituciones educativas, sino regular el uso de teléfonos celulares durante el horario escolar.
Ello permite que las alumnas y los alumnos interactúen socialmente, se concentren y busquen alternativas de esparcimiento propias de su edad y lejos de pantallas móviles, así como limitar el acceso a redes sociales y material que pudiera afectar su desarrollo.
Esto no significa la pérdida de comunicación entre las alumnas y los alumnos con las madres y padres de familia, ya que las autoridades educativas deberán garantizar canales abiertos de comunicación durante toda la jornada escolar.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, el uso excesivo de dispositivos móviles en el aula puede disminuir la concentración, afectar el rendimiento escolar e incluso reducir hasta en un 20 por ciento la retención de información, además de provocar distracciones constantes que dificultan el aprendizaje.
“El uso inadecuado de teléfonos celulares también está relacionado con efectos negativos en el bienestar emocional de los estudiantes, entre ellos la pérdida de convivencia presencial, saturación de información, exposición a contenido inapropiado y el incremento de casos de ciberacoso y bullying digital”.
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