Hace un par de semanas, Acapulco fue la sede del Altan Summit 2025 en el que OMVs, aliados estratégicos y socios de negocio, se dieron cita para escuchar, entre otras cosas, que sólo 10 empresas realizan el 91 por ciento de las ventas, la historia detrás de este dato muestra que sólo un operador móvil es el relevante. Se trata de un “monstruo de 7 cabezas” que amenaza con desplazar a más de una centena de operadores.
En el desglose, la fotografía es nítida: De un total de 136 Operadores Móviles Virtuales (OMVs) que utilizan la Red Compartida que opera Altán, sólo 10 realizan aportan el 91 por ciento de las ventas; 15 empresas 7.0 por ciento; 75 operadores casi no hacen ventas, y 36, de plano no venden.
En el grupo de 15 OMVs que realizan el 7.0 por ciento de las ventas, se encuentran empresas que suman entre 25 mil y 40 mil usuarios, que en promedio pagan a Altan alrededor de 1.5 millones de pesos al mes. Son operadores medianos que si bien pasan “las de Caín” buscando nuevos clientes y reteniendo a los que ya tienen, han logrado una buena sostenibilidad.
Sin embargo, en el grupo de los 10 operadores que realizan el 91 por ciento de las ventas, Bait es la firma más relevante, pues con 18.3 millones de usuarios, le aporta a Altán alrededor de 50 millones de pesos mensuales, pues vale señalar que el monto que pagan los clientes de la Red Compartida, es por el volumen de recargas que realizan sus usuarios.
Además de la importante posición que tiene Walmart, a través de Bait, al interior de Altán, conviene analizar cómo está estructurado el negocio de telefonía que amenaza con desplazar a más de una centena de operadores móviles virtuales que conforman un mercado que hoy ya posee una participación de 12 por ciento en telefonía móvil y 14 por ciento en el de acceso a internet móvil.
Empecemos por los 3 mil 400 puntos de venta a través de los cuales Walmart ofrece no sólo recargas de saldo de su operador móvil virtual a nivel nacional, sino también tarjetas SIM en sólo 20 pesos y una recarga de 5 Gigas por 30 días, una oferta que ni siquiera el jugador preponderante en el mercado de telecomunicaciones es capaz de replicar. Por cierto, Telcel tiene cada vez menos kioscos de ventas en las tiendas Walmart. ¿Por qué será?
El poderoso canal de ventas de Walmart representa otro beneficio clave y estratégico: inversión “cero” en marketing y promoción de Bait, ya que cada persona que pasa por las cajas de las tiendas de autoservicio recibe la amable invitación a obtener los servicios del operador móvil, realizar recargas y sumar beneficios.
Más aún, el músculo financiero de Walmart le permite pagar a sus distribuidores casi 500 pesos por cada nuevo usuario que integra a las filas de Bait. ¿Qué otro operador está en condiciones de destinar tal cantidad de dinero? Insisto, ni siquiera Telcel.
Otra “red flag” es la forma en la que la cadena de autoservicio obtiene información de sus clientes, pues a cada comprador que pasa por sus cajas de pago, se les solicita su número telefónico para sumar beneficios, como parte de unos de sus programas de lealtad; sin embargo, entre muchos OMVs ya existen suspicacias sobre estas estrategias.
¿Utiliza Bait los números telefónicos de los compradores de Walmart para realizar llamadas con el fin de captar nuevos clientes de telefonía móvil? ¿Si Walmart le pidiera a Altán las bases de datos de sus competidores, se las negaría? Reza el dicho popular que “el que paga manda”.
Cada una de estas “cabezas” del monstruo abonan a un escenario muy poco favorable para los OMVs, particularmente los que ofrecen sus servicios a través de la Red Compartida de Altán. Tan es así, que entre muchos de ellos ya ronda la idea de vender sus usuarios y cesar operaciones. Pero ¿quién tendría el interés y la capacidad económica para adquirir usuarios de otros operadores?
De acuerdo con datos del Análisis sobre el Mercado de Operadores Móviles Virtuales 2023, realizado por el IFT, el dinamismo del mercado OMV es evidente. En el periodo 2014-2019 ingresaron en promedio entre seis y siete empresas, contra 53 nuevos operadores que iniciaron operaciones en el lapso 2021-2022, pero también es irrefutable la existencia de una tasa de mortandad de OMVs que podría agudizarse en el corto plazo bajo el contexto actual.
De hecho, incluso el IFT ya previó este tipo de escenarios. A partir de abril próximo, los usuarios de servicios de telecomunicaciones que tengan sus líneas con OMVs, y los cuales dejen de prestar servicios, serán atendidos hasta por 40 días naturales, por parte del Concesionario Mayorista Móvil con quien el OMV haya celebrado el contrato respectivo, entre otros cambios.
El año pasado, Telcel presentó ante el IFT un reclamo en torno a que Altán podría estar dando un trato diferenciado a Walmart, pero el órgano regulador dijo no haber advertido elementos para considerar que esta empresa hubiera faltado a sus obligaciones de neutralidad a la competencia.
La pregunta es ¿la nueva autoridad en competencia analizará con una lupa distinta al mejor cliente de Altán? ¿Y si en algún momento alguien tiene la grandiosa idea de utilizar la cadena Walmart para hacer llegar a la población los programas del Bienestar como las becas y pensión a adultos mayores? Total, Walmart ya es un gran aliado en la recaudación y pago de impuestos del gobierno.
En el umbral de un nuevo marco legal en materia antimonopolios, el Congreso enfrenta el reto de configurar una autoridad, que como Hércules, sea capaz de cortar de tajo las cabezas de la hidra.
C$T-GM







































