Al concluir el presente año, la cantidad de transacciones digitales (no monetarias) alcanzará los mil 650 millones de dólares, tendencia que permite prever que en los próximos cuatro años, la cifra crecerá hasta los 2 mil 838 millones de dólares en 2028 y con un crecimiento de 23.2 por ciento en América Latina tan sólo el último año.
Walter Adriani, vicepresidente y líder del sector de servicios financieros de banca y mercados de capitales de Capgemini para el norte de América Latina, detalló que los pagos instantáneos están redefiniendo las expectativas de los clientes en todo el mundo, según se desprende del Informe Mundial de Pagos 2024-2025 titulado “velocidad para alcanzar valor”.
Al presentar los resultados del informe que incluye entrevistas con más de 200 altos ejecutivos en 16 mercados de todo el mundo, el ejecutivo aclaró que “México es uno de los países más adelantados en muchas cosas: en pagos instantáneos como el sistema SPEI, y en el procedimiento de ‘compre ahora y pague después’, si bien tiene una regulación más estricta y estamos en camino de trabajar en open banking y en open finance”.
Si bien el informe de este año (el número 20 de los que Capgemini realiza año con año), no incluye entrevistas a ejecutivos del mercado mexicano, es evidente el crecimiento de las transacciones no monetarias en la región.
La región de América Latina presentó un incremento anual de 23.2 por ciento entre 2023 y 2024, como el área geográfica con mayor crecimiento; seguida por Asia Pacífico, con 20.4 por ciento; Europa, con 15.5 por ciento; Medio Oriente con 15.2 por ciento y finalmente América del Norte con 6.4 por ciento, si bien matizó que en este último caso (América del Norte), “un incremento de 6.0 por ciento significa un impresionante volumen de transacciones”.
Asimismo, en América Latina, la combinación de pagos no monetarios refleja que todavía las tarjetas de crédito y débito (incluyendo el paso a través de billeteras), es la fórmula preferida, con el 40 por ciento.
A estas modalidades, les siguen los pagos instantáneos con 28 por ciento; las transacciones push impulsadas por el pagador con 22 por ciento; transacciones pull impulsadas por el beneficiario y el dinero electrónico, cada uno con 5.0 por ciento y finalmente los cheques, con 1.0 por ciento.
Respecto al mercado mexicano, insistió que se han dado muchos adelantos, por ejemplo la facilidad de recuperar todas las facturas vía el sistema del SAT, aunque todavía hasta el 10 por ciento de las transacciones se queda “congelado por mucho tiempo” en su paso entre quien paga y el que cobra.
Con todo, hay potencial para seguir creciendo, si bien se tiene que destrabar la regulación para el open banking y el open finance, que permitiría a los usuarios habilitar a los bancos a conocer sus historiales al momento de solicitar créditos en instituciones distintas a su banco original.
De acuerdo con el informe, “la creciente flexibilidad de pago en el pago en línea y en la tienda, está potenciando las opciones del consumidor”. De esta forma, en el e-commerce se presenta un crecimiento mundial del 14 por ciento en billeteras digitales, contra 7.0 por ciento en América Latina.
Las transacciones de cuenta a cuenta crecieron 9.0 por ciento en América Latina y 2.0 por ciento en el mundo. Las tarjetas de crédito tuvieron un descenso mundial del 11 por ciento y en América Latina del 9.0 por ciento; en tarjetas de débito la baja fue del 6.0 por ciento a nivel mundial y de 4.0 por ciento en América Latina.
Respecto a las transacciones sin efectivo en tiendas los pagos con billeteras digitales en el mundo aumentaron 16 por ciento, mientras en América Latina subieron 14 por ciento; las tarjetas de crédito y débito bajaron 3.0 y 4.0 por ciento, respectivamente en la región, pero el uso de dinero en efectivo en tienda bajó 7.0 por ciento.
Respecto a las condiciones específicas de México, el ejecutivo de Capgemini prefirió no hacer evaluaciones, aunque “lo que pasa en otros mercados puede dar algunas pistas”.
En particular, se refirió al mercado de la India, donde prácticamente cualquier persona puede pagar o cobrar desde su teléfono, sin usar efectivo, incluyendo el comercio informal, lo cual ha sido posible porque las ayudas sociales que otorga el gobierno, han permitido la bancarización de la población.
Siendo un mercado de mil 400 millones de personas, esto es muy significativo en el monto general de las operaciones y significa un esfuerzo muy importante, teniendo en cuenta que en aquel país, la extensión territorial y la orografía, pueden presentar importantes retos.
C$T-GM







































