Desde Corea del Norte se robaron más de 2 mil millones de dólares en criptomonedas en 2025, cifra 51 por ciento mayor que la registrada el año anterior y que según la Organización de las Naciones Unidas y algunas agencias de inteligencia, se podrían estar usando para financiar su programa de armamento.
De acuerdo con el Reporte de Criptocrimen 2025 de Chainalysis, empresa especializada en análisis de blockchain, los robos perpetrados por los norcoreanos representan hasta 76 por ciento del total de los fondos comprometidos a nivel mundial.
El reporte indica que los hackers de ese país proceden con métodos distintos a los de otras latitudes, al centrar su interés en grandes servicios y ataques de alto impacto, a diferencia de otros actores maliciosos que buscan montos menores que les ayuden a pasar inadvertidos.
Además, proceden con “sofisticación” en el lavado de dinero, porque tienden a “blanquear en tramos más pequeños por debajo de un valor de transferencia de 500 mil dólares y prefieren los movimientos de dinero en chino y los servicios de garantía”.
También se conoce que la estrategia de los norcoreanos para apoderarse de criptomonedas, incluye una fórmula que consiste en infiltrar trabajadores de tecnología en los servicios de criptomonedas, para obtener acceso y así lograr robos de gran impacto.
Se ha descubierto, además, que estos hackers tienen patrones muy evidentes en sus procedimientos: luego de cometer los grandes robos, suelen “lavar” el dinero a lo largo de unos 45 días, que si bien no se ajustan a calendarios siempre idénticos, sí forman un patrón.
Según los expertos de Chainalysis, la forma de operar de estos delincuentes, que se ha mantenido por varios años, indica que tienen limitaciones operativas para completar los ciclos de robo, “probablemente relacionadas con su acceso limitado a la infraestructura financiera y la necesidad de coordinarse con facilitadores específicos”.
Respecto a los robos de criptoactivos ocurridos en 2025 en general, los que se centraron en carteras personales representaron apenas 20 por ciento de lo hurtado en este año, frente al 44 por ciento en el 2024.
Esto supone que hay una evolución tanto en la escala como en el patrón de los robos, porque curiosamente, el número total de incidentes aumentó hasta 158 mil en este año, pero el valor total de lo robado a víctimas individuales disminuyó desde mil 500 millones de dólares en 2024 a 713 millones de dólares en 2025.
El patrón indica que los atacantes que buscan a usuarios individuales, ahora hurtan cantidades menores en cada evento.
La escala de los ataques criptográficos globales se ha intensificado en 2025: por primera vez, los fondos robados en los ataques más importantes son hasta mil veces mayores que los ataques típicos de años anteriores.
Esto significa que la delincuencia está escalando en sus ataques contra criptoactivos en todo el mundo.
C$T-GM






































